El pasado viernes impartí un seminario junto a Juan Haro y a Belén Fernández en Madrid.Lo pasamos muy bien y los asistentes participaron activamente con sus preguntas, dudas e inquietudes.
Uno de los comentarios que se hicieron me resultó especialmente interesante. Estábamos cubriendo las bases para hablar un lenguaje común y había explicado de forma breve el concepto del Cuadrante del Flujo del dinero que identifica las principales fuentes por las que las personas obtenemos nuestros ingresos.
De forma resumida estás en el cuadrante E, de Empleado, si ingresas por nómina; en el cuadrante A de Auto-empleado, si facturas por horas; en el cuadrante P de Propietario, si eres dueño de un sistema que factura por ti; y en el cuadrante I de inversor, si es tu dinero el que factura por ti.
Decía yo que en en la parte izquierda del cuadrante, donde se encuentran los E, y los A, se encontraban el 95% de las personas, y en la parte derecha, donde están los P y los I, había el 5% restante,... mientras que en la parte izquierda del cuadrante se ingresaba el 5% del dinero, y en la parte derecha el 95%.
Una chica preguntó muy perspicazmente:"¿Qué pasaría si toda la gente se fuese a la parte derecha del cuadrante?"... Es decir, qué pasaría si todo el mundo fuese propietario de un sistema que trabajase para él... y/o tuviese dinero trabajando para él.
No es la primera vez que me hacen este comentario, quizás pq parece que el sistema no sería sostenible... Sinceramente, no se qué pasaría en ese supuesto, ni tan siquiera se si ese escenario es posible desde un punto de vista técnico, pero sí se que eso no va a pasar.
No sucederá pq la mayoría de personas están atrapadas por sus ideas. Tienen miedo de hacer algo que les suponga perder la sensación de seguridad que tienen en éste momento. No les gusta lo que hacen pero tienen más miedo aun a la novedad.
Es como si hubieran hecho suya la penosa frase: "Más vale malo conocido que bueno por conocer". Decía Juan el otro día que tendrían que encarcelar al que dijo semejante burrada... y yo estoy de acuerdo.
¿Más vale lo malo conocido?... Esta forma de pensar te condena al conformismo, a satisfacerte con lo penoso y con lo mediocre y, si vivieses en un entorno inamovible, si realmente no tuvieras ninguna opción de influir en los resultados que obtienes, quizás sería una estrategia de supervivencia mental interesante... pero resulta que esto no es así, vives en un mundo en el que afectas a tus resultados con tus acciones, un mundo que te da un margen de acción muy grande y muchas posibilidades, así que si te conformas con lo malo conocido te pierdes lo bueno.
Estoy firmemente convencido de que nunca veremos un movimiento masivo de personas que se muevan a la derecha del cuadrante... La búsqueda de la seguridad, y seguir haciendo más de lo mismo, es más probable.
¿Te has preguntado pq hay tantas personas en empleos que no les gustan? Hoy en día existen muchas posibilidades para montarse por cuenta propia. Disponemos de Internet que es una herramienta alucinante para contactar con personas interesadas en lo que sabes hacer, de cualquier parte del mundo. Yo veo un entorno especialmente favorable a la mente emprendedora, no obstante hay mucha gente que se limitará a quejarse de su puesto de trabajo.
Quiero las ventajas del inversor y las del empresario, pero no quiero ninguno de sus riesgos. No quiero formarme, no quiero tener que aprender nuevas habilidades, no quiero tener que asumir la incertidumbre en mi facturación, no quiero arriesgar mi capital,... pero ese es el precio que hay que pagar y si no quieres pagarlo te condenas a estar en la parte izquierda del cuadrante.
La clave está en tu mente, pq al final, la búsqueda de la seguridad no es más que una ilusión, un espejismo. Pregúntale sino a todas las personas que han perdido su trabajo en los últimos meses. Personas con una trayectoria impecable, con un contrato fijo, con un nivel de dedicación excelente, personas que han renunciado a pasar más tiempo con su familia para "cumplir con la empresa",... ¿Qué queda ahora de ese puesto de trabajo seguro? Nada.
Vivimos en un mundo incierto, impredecible, vivo, que cambia y se mueve... La búsqueda de la seguridad, en este entorno, es una ilusión a la que mucha gente se entrega, por no querer aceptar su propia fragilidad.
¿No sería mucho más seguro disponer de un conjunto de ideas y de competencias que te permitieran sobrevivir en cualquier entorno? ¿No sería más conveniente el que tuvieras confianza en tus propias capacidades de afrontar cualquier cambio que el entregarte a la búsqueda de algo que no se va a dar? Un empleo seguro es un oximorón.
