martes, 24 de junio de 2014

Tus decisiones serán tu historia

Finalizaba 2011 cuando me escribió un seguidor del programa Ajuste de Cuentas con una propuesta para hacerme que entendía que sería de mi interés.

Cuando me comentó el tema me dejó un poco escéptico. Su entusiasmo contrastaba con mi percepción de su idea: dar vida a los conceptos que yo compartía en mi blog, de manera que llegasen a la gente a través de un formato diferente, más fácil e impactante. Quería hacer un cómic basándose en los principales posts de mi blog personal. ¡¡Un cómic!! Sinceramente, lo primero que imaginé fue algo tipo "Mortadelo y Filemón" manteniendo una conversación sobre gestión emocional, coaching, o finanzas y no lo vi. Percibía el entusiasmo que tenía su discurso, pero mi mente no era capaz de visualizar cómo un cómic iba a poder dar vida a conceptos complejos de manera entendedora y motivante.

Pero Juan Pedro Quilón, ese es su nombre, insistía en las virtudes del formato cómic y se ofreció a hacerme llegar unos bocetos "Lo verás mejor si te paso algunas imágenes de lo que tengo en mente...". No perdía nada así que acepté y recibí un email que lo cambió todo. De repente comprendí a qué se refería con dar vida a las ideas ilustrándolas y aprovechando el poder de la imagen.
Este es uno de los bocetos que me mandó y que me permitió comprender que la idea era muy interesante y novedosa, y que su estilo como ilustrador, tenía mucha fuerza.

A partir de ahí nos pusimos manos a la obra, yo aportaba los contenidos y él su pericia para transformarlos en mensajes visuales y potentes.

El libro-cómic se ha desarrolla a lo largo de 176 páginas a color ilustradas a mano, que cubren temas tan importantes como la gestión de nuestras respuestas emocionales, o nuestra relación con el dinero, y que lleva por nombre "Tus decisiones serán tu historia".

¿Qué tienes de interesante este proyecto?

Desde mi punto de vista aporta algo que lo hace muy especial, y es el apoyarse en la fuerza de las imágenes para impulsar a la acción. Muchas personas leen libros en búsqueda de inspiración, ideas o consejos que puedan mejorar su situación personal. Alrededor de temas como el trabajo, las relaciones, o el sufrimiento, se publican muchos libros que con más o menos acierto, apuntan en esa dirección. Lamentablemente una gran mayoría de lectores terminan convirtiéndose en "coleccionistas de ideas", que no son capaces de llevar a la práctica lo que han leído.

No basta con saber lo que uno debe hacer para hacerlo y, a pesar de que el conocimiento es importante,  no es suficiente. Al menos en muchos casos hace falta algo más que el abrazar una idea conceptualmente, y ese eslabón débil suele ser la acción. Aplicar lo que uno lee, llevarlo al día a día, convertirlo en un hábito, o en un conjunto de hábitos, es lo que aporta resultados distintos, pero la mayoría de las veces las buenas intenciones terminan desvaneciéndose y los libros que las albergan acaban cogiendo polvo en una estantería.

Tus decisiones serán tu historia, quiere facilitar ese salto a la acción, transmitiendo ideas prácticas de forma que el lector sienta el deseo de cambiar sus resultados, y la fuerza y motivación para actuar.

En el alma de este proyecto está el cariño con el que hemos seleccionado tanto los conceptos, como las imágenes, los colores, los gestos, y los distintos matices de cada dibujo. De esta manera nos dirigimos tanto al hemisferio izquierdo del cerebro, sede de la comprensión lingüística, como al hemisferio derecho donde arrancan procesos sistémicos y creativos. Aprovechando el conjunto de las distintas formas en las que funciona nuestra mente queremos facilitar que nuestros lectores pasen a la acción.

El proyecto se ha ido desarrollando durante estos más de dos años y medio, y finalmente está listo para ver la luz. Hemos optado por la autoedición, esto quiere decir que, después de todo el trabajo de diseño, dibujo, ilustración, maquetación y demás, en vez de apostar por una editorial, preferimos mantener el control sobre la totalidad del proceso con lo que las copias de los ejemplares y su distribución la haremos nosotros personalmente.

Para poder financiar un proyecto de esta magnitud iniciamos una campaña de Crowfunding, que básicamente es una forma de sondear el interés que puede tener el público potencial por este tipo de producto. Lo que hemos hecho ha sido apoyarnos en la tecnología de Verkami y pedir el mecenazgo para conseguir 6.000€ que es el dinero mínimo necesario para poder sacar adelante este proyecto.

Las personas interesadas en el libro-cómic pueden hacer una aportación con lo que se reservan un ejemplar, y disponen de distintos niveles de implicación como mecenas:

Con una aportación de 20€ reciben el libro más un marcapáginas dedicado...

y con 35€ el libro, más el marcapáginas, más su caricatura digitalizada.

Si crees que este proyecto puede aportarte algo de valor o conoces a alguien a quién le pueda ir bien con un poco más de motivación, te pido que nos apoyes. Reserva un ejemplar y da a conocer nuestro trabajo. Lo puedes hacer directamente desde este link:
 http://www.verkami.com/projects/9142-tus-decisiones-seran-tu-historia

Yo estoy convencido de que hay muchas personas que sufren de forma innecesaria porque no son capaces de acceder a sus propios recursos internos, no saben como ponerse al timón de sus vidas y cómo generar nuevos resultados, y también creo que muchas de esas personas podrían simplificar mucho más sus vidas solamente con dotarse de nuevas ideas y aplicarlas paso a paso.

Este proyecto contiene algunas de las ideas troncales de mi forma de pensar y de ver el mundo. En él comparto mi filosofía personal sobre muchos temas controvertidos e importantes y lo hago desde el corazón. La totalidad del dinero que recaude con este proyecto lo donaré a una organización que apoye a la sociedad como La Cruz Roja o Intermon Oxfam.

miércoles, 14 de mayo de 2014

¿Cómo elegir carrera?


En nuestra sociedad llega un momento en el que los adolescentes deben decidir qué van a estudiar. En ese punto algunos lo tienen muy claro, siguen una vocación que quizás descubrieron con anterioridad, pero otros muchos comienzan a dudar. ¿Qué quieren ser de mayores? ¿Deben elegir con el corazón o con la cabeza? ¿Qué estudios son "mejores"?

Son preguntas muy importantes en un momento en el que, la capacidad de anticipar el futuro, es muy imprecisa. Una elección "equivocada" puede sumirnos en un camino insatisfactorio cuyas consecuencias no vivamos plenamente hasta mucho más adelante.

Este fin de semana, en una cena-debate con unos amigos, surgió el tema. Su hija adolescente compartió que había decidido estudiar veterinaria. Le encantan los caballos y es decisión parecía satisfacerla. Pero justo después de que compartiera su decisión llegó la crítica: quizás no era la mejor carrera para ella... Luego dijo que también había considerado la posibilidad de estudiar criminología y nuevamente la crítica: quizás tampoco es una buena idea...

Hay muchas formas de evaluar lo que es "mejor"... podríamos intentar encontrar aquello que nos hará ganar más dinero, o aquello que tiene mayores salidas profesionales, aquello que es más divertido, más agradable, o que se ajusta mejor a nuestro carácter y personalidad...

Mi posición es muy clara en este sentido: uno debería de estudiar dos cosas: 1) aquello que le dicte su corazón, que le satisfaga, que le motive, inquiete y estimule... Eso es fundamental porque es posible que dediquemos mucho tiempo a su estudio y mucho más tiempo a su ejecución práctica. Hay que seguir los dictados de nuestro corazón y aprovechar la extraordinaria oportunidad que nos supone vivir para expresarnos a través de aquello que más nos gusta. Ahora bien, ¿qué pasa con la parte crematística de la cuestión? ¿no se supone que uno estudia para ganarse la vida? y en ese caso ¿no es cierto que hay carreras con más salidas que otras? Si, así es, pero ¿cuál es el factor determinante del éxito profesional? Desde mi punto de vista no es aquello que uno estudia, sino cómo se proyecta profesionalmente, que son dos cosas distintas.

Conozco psicólogos, por poner un ejemplo, que se ganan muy bien la vida, y otros que, con la misma o parecida formación, apenas logran subsistir... Conozco personas que han estudiado ADE que aceptan trabajos que nada tienen que ver con su preparación, abogados de carrera que terminan trabajando en un departamento de atención al cliente, o diseñadores que venden ropa en una tienda... ¿son los estudios la variable que determina el éxito profesional o hay algo más?

Aquí es donde entra lo segundo que uno debería estudiar: 2) cómo hacerse una clientela. Uno debería aprender que son dos cosas distintas y que, por un lado están las habilidades técnicas, y por otro las habilidades que nos sitúan en el mercado, que nos ayudan a identificar a quién podemos aportar valor, y que nos señalan de qué manera debemos de comunicar dicho valor. Habilidades de comunicación, de marketing de servicios profesionales, de networking, habilidades relacionadas con la creación de un perfil profesional, una marca y una reputación.

Creo que son estas las variables que hay que tener en cuenta a la hora de elegir carrera: sigue tus sueños y complementa tu formación con buenas habilidades para hacerte una clientela. Y luego dará igual qué haya estudiado porque terminarás haciendo algo que te gustará mucho hacer, y sabrás como venderlo y hacerlo llegar al mercado.

No basta con tu preparación técnica para hacerse un lugar en esta sociedad, es imprescindible acompañarla de otro tipo de habilidades. Lamentablemente no nos las enseñan durante nuestro periodo de estudio formal, y en muchos casos ni nos las señalan como importantes, pero si reflexionas te darás cuenta que, más allá de la preparación formal que uno tiene, hay otro conjunto de habilidades que van a incidir de una forma determinante en la proyección profesional, y a las que debería de tratarse con la importancia que merecen.

Conozco a demasiadas personas que están sobradamente preparadas en su vertiente técnica, pero que son verdaderos analfabetos en proyección profesional. Los encuentro frustrados en puestos de trabajo mal remunerados o en sectores diferentes a los aspiraban de jóvenes.

Por suerte, o al menos así lo creo yo, este conjunto de habilidades se pueden aprender y cualquiera está en condiciones de llegar a hacerse una clientela en el sector de desee, ya sea trabajando directamente como empresario, subcontratando sus servicios como profesional liberal, o vendiendo su tiempo dentro de un departamento en una organización.

vC

domingo, 5 de mayo de 2013

Un ejercicio de confianza

Hace algunas semanas leí un artículo escrito por una persona desconocida, una pieza que se perdió en la red pero que me tocó el corazón... Después de varios días de darle vueltas he recuperado ese texto para compartirlo contigo. He traducido las palabras de ese autor anónimo para que reflexiones... por si también te tocan a ti el corazón... y te dejo la imagen para que mires la cara de la artista a ver si eres capaz de leer lo que dicen sus ojos.

"Marina Abramovic es una artista conocida por sus deseos de explorar los límites de lo que haría un artista en el nombre del arte. Si obra más conocida es "The Artist is Present" donde se sentó sin moverse durante 736,5 horas a lo largo de tres meses, invitando a los visitantes a sentarse frente a ella y a mantener contacto ocular durante tanto tiempo como quisieran.
Una de las piezas más valientes fue un ejercicio de confianza donde les decía a los visitantes que no se movería durante seis horas sin importar lo que le hicieran. Dispuso 72 objetos que podían ser utilizados por sus visitantes de forma agradable o destructiva, desde flores hasta un collar de plumas, un cuchillo, o una pistola cargada, en una mesa cercana e invitó a los visitantes a que los utilizaran como quisieran.
Inicialmente, tal como dijo Abramovic, los visitantes se mostraban pacíficos y tímidos, pero la violencia escaló rápidamente: "La experiencia que aprendí es que... si dejas la decisión al público, pueden matarte... Me sentí realmente violada: me cortaron las ropas, clavaron pinchos de rosa en mi barriga, una persona me apuntó al a cabeza con la pistola, y otra persona la apartó. Creó una atmósfera agresiva. Exactamente después de seis horas, tal como había planeado, me puse de pié y comencé a andar hacia el público. Todos salieron corriendo evitando la confrontación".
Este experimento reveló algo terrible acerca de la humanidad, parecido al experimento de Philip Zimbardo con la prisión, el experimento de obediencia de Stanley Milgram, en los cuales se demostró la facilidad con la que las personas se pueden hacer daño unos a otros bajos circunstancias poco usuales.
Este experimento mostró cuan fácil es de deshumanizar a una persona que no ofrece resistencia, y es especialmente poderoso porqué desafía lo que solemos pensar que sabemos de nosotros mismos. No creo que nadie de los que lea esto piense que las personas de su entorno sean capaces de hacer ese tipo de cosas a otro ser humano, pero esta obra demuestra lo contrario."

Sinceramente este tipo de actos me dejan muy consternado, decepcionado y triste. Luego me recuerdo que uno tiene que ser el cambio que quiere ver en el mundo.

sábado, 15 de diciembre de 2012

80 milisegundos en el pasado

¿Podemos vivir en el presente? De hecho ¿es meramente posible para nuestro cerebro hacer eso? En este vídeo (en inglés) te explicarán que no... fenoménicamente no es posible y hay un retraso entre lo que crees que es el presente y lo que el presente es.

¡Me ha parecido muy interesante!

viernes, 30 de noviembre de 2012

¿Cómo de pequeño es pequeño?

Escuchamos hablar de la Nanotecnología, que si estará presente en los ordenadores del futuro, que si la medicina y la ingeniería la utilizarán de forma habitual el día de mañana, pero ¿qué significa exactamente que algo sea "nano"? He aquí una corta animación que permite hacerse una idea de este concepto: Vía meneame.net

viernes, 26 de octubre de 2012

Discurso del presidente de Uruguai

Hoy me han hecho llegar este vídeo en el que el presiente de Uruguai comparte una serie de reflexiones sobre la forma como vivimos.
Creo que contiene algunas ideas sobre las que bien vale la pena reflexionar.

P.S. Gracias Alberto