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miércoles, 5 de agosto de 2009

Identificar oportunidades

El otro día compartía mi opinión sobre la conveniencia de dedicar un tiempo a diseñar el futuro y a trazar un plan para llegar donde se quiere.

Al final pasaremos el resto de nuestra vida viviendo ahí, así que no estaría mal que nos asegurásemos de estar recorriendo el camino adecuado, no sea que lleguemos a un destino que no nos interese.

Sin ninguna duda has llegado donde estás por las decisiones que has tomado en el pasado, y lo que decidas hacer ahora irá trazando una suerte de camino que te llevará a otro lugar.

Bien, ¿qué pasará si luego te das cuenta de que no estás donde querías tan solo por no haber planificado un poco tus pasos?

Es obvio que la vida conlleva cambios, sorpresas y cisnes negros,... estos elementos son imprevisibles y muchas veces añadirán información nueva que deberemos incorporar a nuestro día a día.

Algunas personas piensan que no vale la pena hacer planes justamente por ese elemento de cambio que hay en el día a día... al final no puedes controlar tu vida. Es cierto, en parte, que hay muchos elementos que escapan a tu control... pero no estamos hablando de control, sino más bien de vivir con reflexión, de analizar lo que estás haciendo con tu día a día, por si hay alguna cosa que puedes hacer en caso de no estar encaminad@ donde tu quieres.

Algunas personas se centran en el "vivir hoy", y con ello hipotecan el futuro. Claro, otras personas se centran tanto en el futuro que se pierden el regalo que es el presente.

Seguramente la mayoría de personas que conoces pasan más tiempo planificando las obras que harán en la cocina, que planificando el futuro que quieren tener. Las obras al final no serán como tú has planificado, y tampoco lo será el futuro... pero con una idea del resultado final en mente es mucho más fácil que puedas IDENTIFICAR LO QUE SUCEDE COMO UNA OPORTUNIDAD O UNA AMENAZA.

Si no sabes donde vas no puedes reconocer lo que tienes delante... No sabes qué papel puede jugar, ni si es una suerte el que te esté pasando lo que te pasa. Si no sabes donde vas estás perdido y avanzas a tientas, dejándote mecer por las olas. Esto puede estar bien, pero tb lleva asociado el precio de no poder elegir la parada final.

El tiempo pasa y tu pasas con él. Cuando eras más joven tenías más opciones por delante, y a medida que has ido creciendo has ido cerrando puertas. Has abierto otras que no existían, pero has dejado totalmente cerradas algunas puertas.

Para mi, dedicar una tarde a revisar el camino que estoy siguiendo es una buena inversión. Parto de la certeza de que es casi imposible trazar un plan exacto sobre un futuro que es incierto, pero al menos, al saber donde me dirijo, centro mi foco de atención en una dirección.

Luego, después de esa tarde, vivo donde estoy, que es en el presente y en el único lugar donde puedo vivir.

Que tu afán por vivir al día no hipoteque tu futuro. No al menos innecesariamente. No si es tan fácil como sentarte con una hoja en blanco y dejar que te mente se exprese. Escribe durante 15' sobre lo que quieres y lo que no quieres. Dobla luego esa hoja por la mitad y guárdala en un rincón hasta el año que viene... pero no te sorprendas demasiado si al final has conseguido buena parte de lo que has escrito.

lunes, 27 de julio de 2009

Vivir sin cabeza

En el marco del programa Ajuste de Cuentas he trabajado, de momento, con 28 familias y, lamentablemente, en la mayoría de ellas prima la falta de responsabilidad y el echar pelotas fuera, por encima del sentido común.

Me resulta muy extraño este comportamiento de no asumir la autoría de la situación que uno está viviendo. Tanto si decidiste estudiar, como dejar los estudios, como emplearte por tu cuenta, o permanecer en un puesto de trabajo fijo, la decisión fue tuya. Hagas lo que hagas estás decidiendo,... y fruto de estas decisiones has ido configurando una suerte de sendero que es el que te ha llevado donde estás.

Cuando trabajo con una familia que pasa por dificultades financieras, una de las primeras cosas en que me centro es en que asuman el papel que han jugado en la obra de teatro de sus vidas: han sido el guionista, el director y los actores principales. Si no están representando lo que quieren en sus manos ha estado el tomar otras decisiones... pero como no vamos a trabajar sobre el pasado, pq ya es historia, sino sobre el presente que es donde se desarrolla la batalla que les ocupa, lo importante es aprender a tomar mejores decisiones AHORA, y eso implica asumir su responsabilidad.

Sí, probablemente el mejor momento para ahorrar fue hace diez años... pero el segundo mejor momento es ahora. Así que actúa y haz lo que sigue estando en tu mano hacer. No te sumas en el lamento pq mirarías hacia atrás y lo que quieres es tener la vista fija en el futuro al que te diriges.

Algunas familias han sido golpeadas por la vida. Un negocio que es destrozado pq la competencia se establece justo al lado con muchas más medios; un puesto de trabajo fundamental que desaparece por la crisis; un niño con el que no se contaba; o una enfermedad grave, pueden tambalear cualquier economía. Pero el caso es que, en la mayoría de familias con las que he trabajado, lo que estaba detrás de sus pésimos resultados no eran circunstancias de la vida, sino malas decisiones: comprar a crédito objetos innecesarios, despilfarrar el excedente en tonterías, vivir por encima de las propias posibilidades, pedir prestado a familiares sin ton ni son...

Cuando en la sabana africana una gacela se ve sorprendida por un león una de las conductas que tiene programadas es la de quedarse completamente inmóvil. De esta guisa quizás el depredador no repare en ella y consiga salvar la vida.

Parece que esa inmovilidad, esa falta de decisión, ese quedarse quieto con el problema "a ver si así pasa de largo" es común tb en las familias con las que he trabajado. Muchas tiene estrategias sencillas en su mano y en cambio no hace nada. Vegetan. Quedan atrapadas en sus propias lamentaciones, incapaces de moverse a favor de su mejor interés.

Lamentablemente los problemas financieros no desaparecen si uno no actúa, pq son fruto de haber "actuado" en la dirección equivocada. Hace falta tomar la decisión de salir de ahí como sea, de cambiar los propios resultados, de hacer lo que haga falta... En cambio lo que suele pasar es que el miedo al futuro, a cómo va a terminar lo que se está viviendo, paraliza a estas familias y las sume en un estado de letargamiento que no conduce a ningún lugar al que quieran ir.

En la base de estas conductas está el vivir sin cabeza, el no reflexionar, el repetir una y otra vez una pauta de conducta programada, condicionada e incapaz de darnos lo que queremos. Levantarse todos los días para meterse en el atasco de las mañanas dirección al trabajo, aguantar horas y horas conversaciones aburridas de gente insoportable, seguir las directrices de jefes poco preparados, comer menús grasientos, seguir hasta el anochecer para luego retormar el atasco de vuelta a casa... ¿y todo para qué? Para tener una paga a final de mes con la que poder comprar cosas que uno no necesita pero que le hacen sentir bien durante unos minutos, poder pagar la hipoteca por 30 años o más, poder sentarse al final de día delante del televisor a ver gente mediocre contar sus opiniones sobre la vida,...

Claro, el condicionamiento al que estamos sometidos, se encarga de hacer bien su papel: uno llega a creer que no le queda más opción que seguir viviendo eso por 45 años o más, ni se plantea que eso carezca de sentido, ni se le pasa por la cabeza que exista una salida, una opción, una alternativa.

Pero esa alternativa existe. No estás condenad@ a repetir un ciclo de vida nefasto y patético como si fueses una ameba. Puedes DECIDIR mejor y tener resultados que te acerquen a un mundo de posibilidades. Eso es un hecho. No estás tomando las mejores decisiones posibles. Quizás tomes las decisiones que estimes que son mejores... pero no son necesariamente las mejores. Quizás sean las mejores que eres capaz de generar, pero no son las mejores que existen. Hay más opciones para ti que repetir ese ciclo una y otra vez sin ir a ningún lugar.

Reflexiona por un momento: ¿estás viviendo la vida que querías vivir cuando eras niñ@? ¿Lo que haces día a día tiene sentido y te llena? ¿Te acercas cada vez más a lo que deseas? La vida es corta, muy, muy corta, y finita, llega a su fin... y, aun que no sepas cuando va a sonar la campana, de momento no ha sonado y puedes seguir luchando. ¿Pq no levantarte y pelear? ¿Pq no decidir que ya tienes bastante de todo esto y reclamar lo que es tuyo? ¿A caso no crees que merezcas vivir una vida plena y llena de sentido?

Cree en ti, en tus posibilidades, en lo que está en tu mano conseguir, entre otras cosas pq yo creo en ti. Yo creo que puedes conseguir más con solo aprender a decidir mejor. Una de las primeras decisiones tiene que ver con la reflexión. Una vida sin reflexión es mediocre por definición, estéril, idiota. ¿Cuando quieres analizar lo que estás haciendo? ¿Cuando el médico te diga que te quedan tres meses de vida? ¿Cuando? Es AHORA, en este preciso momento, que tu destino de fragua, con las decisiones que tomas, con lo que haces,... sigue igual que ahora y ya sabes donde vas, reflexiona y decide que quieres algo distinto y habrás dado un paso muy importante para conseguir algo diferente.

¿Fácil? ¿Quién dijo fácil? ¿Qué tiene que ver el que algo sea o no sea fácil? Lo importante, creo, es que ese algo merezca la pena, lo esencial es que te interese, que te satisfaga, que te llene,... no si es o no fácil. Claro que no es fácil, pero si es posible y es importante ¿para qué quejarte? Levántate y dirige tus pasos hacia donde quieres.

No hay un momento mejor que éste para decidir que quieres algo diferente y que estás dispuesto a hacer algo distinto para lograrlo. No existe otra opción que actuar ahora, en el presente, no mañana, no más adelante,... El futuro no existe, ni existirá nunca. El mañana será vivido como un "ahora".

Deja que te llegue una decisión para tomar. Una decisión que, si la tomas, marcará una diferencia importante en tu vida. Deja que te llegue y te llegará. Luego ten el valor de actuar a favor de tu mejor interés y cambia tu destino. Una parte de ti ya sabe lo que tiene que hacer... Deja que te guíe.