
Quizás es la sociedad en la que vivimos, su ritmo acelerado, sus prisas,... la que nos hace ser personas anhelantes, deseosas, e impacientes. Está extendido el ser exigente, el pedir las cosas para ayer, ya, ahora,... Vivimos en la cultura del mando a distancia y si se estropea parece que el esfuerzo que reclama es desmedido...
¿Por qué tenemos tanta prisa? ¿por qué suele costarnos respetar el ciclo natural de las cosas? y lo más importante ¿dónde reside la prisa?
Sinceramente no puedo responder a estas preguntas... no se porqué vivimos apresurados, pero si se que cuando éramos niños jugábamos y dejábamos que el tiempo pasase sin más... ahora eso suele complicado y es habitual que uno sienta que pierde el tiempo si tiene que esperar para que le atiendan en un comercio... Quizás a medida que tomamos conciencia de nuestra finitud, a medida que tenemos más presente el paso del tiempo, nos hacemos correr para sacar el máximo partido a lo que nos resta de existencia... pero si fuese así ¿para qué querría alguien correr y luego sentarse a ver la tele?
Por otro lado la prisa no está ahí afuera, sino entre nuestras orejas. La prisa es nuestra, somos nosotros los que la generamos, los que la exigimos...
Este fin de semana estuve paseando por Barcelona durante más de cinco horas, y me di cuenta de que, paso a paso, a un ritmo lento, sosegado, comedido, avanzaba igualmente... El precio de correr, de apresurarse, de ir con prisas, suele pagarse con la moneda de la falta de presencia. Es difícil estar donde uno está y disfrutar de la forma como el mundo se está expresando en este momento si ponemos el foco de atención obsesivamente en la meta.
¿Cómo vas a prestar atención al color de las hojas de los árboles, a las formas de las nubes, o a la sonrisa de la gente, si andas pensando en tu destino?
Si tienes un objetivo que es importante para ti, y no estás prestándole mucha atención últimamente, piensa que, por poco que hagas, estarás más cerca de la meta. Algunas personas se bloquean ante sus proyectos por anticipar todo el esfuerzo que les queda pendiente por realizar... Es como si la carga que imaginan les desbordase... Otras personas tienen éxito en sus proyectos porqué no se auto-sabotean y dan un paso tras otro, con la firmeza de saber que, por más alejada que parezca la meta, con pequeñas acciones se avanza infinitamente más que soñando.
vC

