
¿Y esa actitud?
¿Cómo que
exiges? ¿Quién te ha vendido la idea de que el
trabajo es algo que te tienen que dar? En ese caso ¿quién se supone que te lo va a dar? ¿En qué se diferencia esa persona que supuestamente puede darte un trabajo de ti? ¿Es que acaso sabe algo que tú no sabes? ¿Existe una cosa tal como un ente encargado de dar trabajo?
Son preguntas que podría hacer... Escucho a bastantes personas desesperadas porqué alguien les vendió la idea de que el trabajo es algo que
pueden reclamar, que merecen, que alguien les tiene que dar.
Uno puede pedir lo que quiera, claro, uno es libre de hacer con su vida lo que estime más conveniente. Ahora bien, de ahí a hacerlo de forma irreflexiva hay un paso. ¿De verdad alguien cree que
merece un puesto de trabajo? ¿Existe algo así como "merecer" un puesto de trabajo? ¿O acaso el trabajo es algo que tenemos que ganarnos? El mercado habla y si escuchas te dirá lo que de verdad mereces. Por otro lado vivir en el mundo de la exigencia es, aparte de neurótico, muy caro a nivel emocional.
Creo que la vida
no nos debe nada y que exigir es, de entrada, una estrategia perdedora. Resulta muy fácil y hasta muy cómodo reclamar: comienzo con un trabajo digno, y luego sigo con una vivienda, y luego quiero la felicidad y la exijo... ¿pero a quién? ¿Quién es el ente responsable del trabajo de los demás?
Imagino un león que se levanta al alba y se dirige con un rugido a sus semejantes: "
Exijo una gacela, es que la exijo, merezco comer, estoy aquí, son un león, alimentadme". Y a continuación imagino a los demás leones dándole unas palmaditas en el lomo. "
Relájate, amigo, vas a tener que correr más que la gacela más lenta si quieres comer, así que espabila, y cuando dejes de quejarte agazápate tras esos arbustos y haz tu parte".
Ojala existiera una forma sencilla de ganarse la vida, pero mientras tanto quizás sea más razonable
que cada cual haga su parte. No es que no pueda existir trabajo para todos, es que la forma como hemos organizado la sociedad funciona de manera distinta, y te recuerdo que tú eres la sociedad que criticas.
En estos tiempo especialmente complicados es si cabe más conveniente disponer de
habilidades para encontrar una forma de ganarse la vida. El conjunto de pasos necesarios para promocionar, para emprender, para iniciar un negocio, para pasar una entrevista de trabajo, existen y están claramente analizados. Otra cosa es que uno dedique más tiempo a la exigencia que a la
búsqueda efectiva, porque mientras me entretengo en criticar lo que no me gusta no empleo mi energía en encontrar la forma de hacer que las cosas cambien.
Si uno vive pensando que son
los demás los responsables de cambiar sus circunstancias va mal encaminado por varios motivos. Para empezar está poniendo las llaves de su felicidad lejos de su alcance, y para continuar los demás tienen su propia agenda y sus propias preocupaciones.
Y si, claro que entiendo a aquellos que
fantasean con un mundo ideal en el que alguien reconoce sus talentos y se hace justicia... pero procuro confrontar la realidad. Quizás uno deba hacer algo con sus circunstancias mientras no llega ese mundo feliz. Algo como
crear su propio proyecto...
¿Por qué se supone que alguien va a pagar por lo que sabes hacer más de lo que estás ganado ya? Ese es tu valor en el mercado y si merecieras ganar más te lo estarían pagando. Si tu jefe te paga poco vete a otro lugar en el que te paguen más y si no crees que exista ese lugar, entonces es que, lo que crees que es tan valioso no es más que
una fantasía. El mercado habla a quién escucha atentamente.
Pero es mucho más interesante pensar que lo que uno ha estudiado merece ser remunerado de una manera más generosa, no en vano ha dedicado años de estudio y años de prácticas. Lamentablemente la realidad es la que es, no la que uno imagina que es. Hay que aprender a ver las cosas como son, y si no te pagan lo que quieres es que lo que aportas no es tan interesante como crees (lo que no quita que no sea extraordinario, solamente que esta sociedad en la que vives y de la que formas partes, no lo valora).
Personalmente creo que es cada vez más importante comenzar a ver que "
Un trabajo para toda la vida, en una empresa en la que pueda hacer carrera" es un
paradigma del pasado. Algo muerto. Una reliquia de un ciclo económico que ya pasó. Creo que es cada vez más sensato adquirir el tipo de habilidades necesarias para transformarse uno mismo en su propio proyecto empresarial. En un
Yo.S.A como lo llama
Tom Peters.Si asumimos nuestra responsabilidad de esta manera es más sencillo que encontremos el hueco de mercado necesario para ganarnos la vida. Si ponemos la responsabilidad en otros, y dejamos que dependa de sus supuestas decisiones, estamos en un juego muy peligroso.
Por otro lado
emprender es algo que puede llegar a ser terriblemente
apasionante, lleno de desafíos, de retos, de
satisfacciones y sí, también de trabajo duro y dedicación. A esto hay que sumar el hecho de que el conocimiento necesario para emprender está acotado, identificado y al alcance de quién quiera asumir su responsabilidad.
Más emprender, y menos exigir.
;-)
vC