lunes, 19 de diciembre de 2011

El peligro de dejar las cosas para más adelante

Hablaba ayer con una amiga que ha estado hace poco en los Himalayas y compartió conmigo la siguiente anécdota.

Se encontraba en plena excursión por la montaña y la acompañaba un sherpa, profundo conocedor de la zona, que le hacía de guía. El paisaje era muy bonito y a lo lejos, apareció de pronto, la silueta de un pico espectacular.

Mi amiga, al ver tan majestuosa montaña, le dijo al guía que le gustaría llegar a esa zona y le preguntó a qué distancia se encontraban de esa cima.

Él la miró a los ojos y le contestó que estaban a unos cuatro horas de camino y que, si era el deseo de ella, podrían ir hacia ahí... pero que mientras estuviera con la vista en ese pico, y la embargara la emoción de hacer la cima, dejaría de ver la extraordinaria belleza de lo que ya estaba pisando y de la zona por la que ya estaba transitando.

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Me parece una reflexión muy profunda.

P.S. La foto la hizo ella.

5 comentarios:

Kusflo dijo...

muy buena reflexión Vicens!

Carme dijo...

quina lliçó!! i quanta raó! això ho hauriem d'aplicar al dia a dia, ser conscients en tot moment del que estem fent, viure " el aqui y el ahora" Personalment, ho intento fer, hi ha dies que si que ho faig, pero n'hi ha d'altres que realment estic pensant més en el que faré!!
bueno mica en mica :-)

Carme

Ana Belén Bretón dijo...

Atesora cada momento.

MartaMarce dijo...

Hola Vicens!
Entro al teu blog i la primera entrada que troba em sembla tan inspiradora.. Aquí tens uns seguidora!
Marta (l'anfitriona de la festa de cap d'any ;)

et deixo aquí el meu blog: http://martaatravesdelespejo.tumblr.com/

Miss Judith dijo...

Vivir y saborear cada paso se nos olvida en cuanto miramos al horizonte esperando alcanzar esa meta u objetivo deseado.

Cada paso, cada mirada, cada roce, cada palabra, cada pensamiento, cada beso, cada amanecer, cada ocaso, cada luna, cada ola,...cada instante es único e irrepetible.

Los pequeños detalles en el día a día quedan infravalorados, secundarios, aparcados, nublados por la meta futura que se posa en nuestra expectativa más alta y que obstruye nuestra visibilidad del presente, de este mismo instante…de este preciso momento.

Sentir, sentir, sentir… maravillosa sensación que dejamos atrás cuando ciertos pensamientos se posan delante del placer y lo aplazan para un después, lo posponen, lo retrasan para otra ocasión mejor.
Sin pararse a pensar que ahora mismo es el momento, es la ocasión.

Ven ahora, dame la mano, acompáñame a sentir. Te invito a vivir cada paso.
Judith Viudes.