Comienza resaltando la diferencia en capacidades que tenemos nosotros como humanos, en comparación con los chimpancés, con solamente cuatro veces más neuronas. Luego repasa el aumento demográfico de nuestra especie en los últimos años, y comenta el coste que tiene para el planeta nuestro éxito.
Comenta también qué es lo que pasará si no hacemos nada y dejamos que sea la selección natural la que actue. Desde su punto de vista las cosas, en ese escenario, solamente empeorarán. Si dejamos que las cosas sigan no habrá comida para todos, así que plantea qué es lo que pasará si 10.000 millones de personas se enfrentan a su extinción.
Dice que podemos mirar al futuro y hacer predicciones y decisiones sobre qué pasará si tomamos un camino u otro. Somos el único organismo vivo en este planeta que puede, intencionadamente y conscientemente, actuar contra la selección natural, y por eso tenemos que actuar antes de que sea demasiado tarde.
No tiene que ver con mejorar nuestros genes. Podríamos modificarnos pero no sabríamos sobre qué genes actuar.
Podemos "recablear" nuestros cerebros. Lo que él propone es una mejor educación y para ello necesitamos educadores, pero ¿quién va a educar a los educadores? ¿Dónde encontraremos a las personas sabias que se encarguen de educar a los educadores?
Una respuesta nos la podrían ofrecer las religiones ya que han demostrado una gran capacidad de influencia en grandes colectivos de personas, pero parece ser que están más ocupadas defendiendo sus doctrinas y su propia supervivencia, que defendiendo la supervivencia de este mundo.
El cambio tiene que venir de gente como nosotros, propone el doctor. Hay necesidad de cambio, enfatiza. Por otro lado, las organizaciones que defienden el medio ambiente se han enredado en temas políticos. Han degenerado en cierto tipo de "religión" basada en la creencia de que la naturaleza es perfecta y sagrada y que no debemos interferir con la vida. Desde el punto de vista del doctor, la naturaleza no es buena, ni es mala, es indiferente. La selección natural es ciega, es pasiva.
Tenemos que proteger el ambiente pero tenemos que liberarnos de las implicaciones políticas e ideológicas.
Comenta también la diferencia de género y la violencia, y remarca que las mujeres son menos agresivas que los hombres con diferencia. Lamentablemente, para conseguir el poder en esta sociedad actual, ellas tienen que comportarse como hombres, con su mismo nivel de agresividad.
Otra opción que analiza es el control de nuestra natalidad. Comenta el trabajo de Thomas Malthus, y su observación sobre el crecimiento lineal de los alimentos y el crecimiento exponencial de las poblaciones.
Finalmente concluye dicendo que no está todo perdido, pero que si no actuamos pronto en el sentido de sobrepasar nuestra tendencia genética al egoismo, el futuro de la humanidad, y en general de la vida en la tierra, está amenazado y podría llevarnos a la total destrucción de una forma apocalíptica.
Una conferencia muy interesante sobre la que espero que reflexiones,
vC
P.S. Gracias Anabel.