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jueves, 30 de junio de 2011

¿Sabes dirigir a los demás?

La semana pasada cenaba con un buen amigo recién llegado de Londres. Había viajado ahí para realizar un curso de formación técnico sobre un área relacionada con su profesión.

Me comentó que nada más comenzar el curso, el profesor, un reputado especialista de EEUU, les dijo que les iba a "tratar como carne, para que os vayáis acostumbrando a lo que os espera en la vida". Me dejó de una pieza...

A lo largo de mi vida profesional he tenido ocasión de relacionarme con muchos directivos, algunas veces como coach, otras como formador, y otras como mero observador. El directivo es alguien que produce resultados profesionales con la coordinación de un equipo de personas. Sus objetivos dependen del trabajo de las personas que forman su equipo y su misión es que cada uno de ellos dé lo mejor de sí mismo.

Ahora bien, resulta que en la mayoría de casos no hay un proceso de formación para asumir ese tipo de responsabilidades. Si haces bien tu trabajo, si queda libre una vacante o si tienes el nivel de contactos adecuado, puedes ser ascendido a directivo. De repente te encuentras con que tienes responsabilidad sobre un conjunto de personas, pero ¿cómo se suponer que tienes que ejercer dicha responsabilidad? ¿Se te ha preparado para eso? ¿Qué harás?.

Si cuando uno es joven y hace algo mal sus padres le riñen; si cuando en el instituto hace algo mal sus profesores le riñen; si cuando en la mili (yo es que tengo ya unos cuantos años) hace algo mal su oficial le riñe; y si en su puesto de trabajo cuando hace algo mal su jefe le riñe... ¿qué hará cuando sea él el responsable de otras personas que hagan algo mal? Lo más probable es que esté condicionado a repetir lo que ha visto durante toda la vida.

Si uno ha nacido rodeado de buenos modelos directivos, si ha tenido la suerte de que sus propios padres, profesores, tutores o entrenadores hayan sido buenos directivos y mejores líderes, entonces quizás, en caso de ser promocionado, podrá echar mano de esas experiencias y mejorar su capacidad directiva. Si por el contrario ha tenido malos ejemplos, probablemente le resulte complicado dirigir a los demás.

Por suerte la capacidad directiva y de liderazgo se puede desarrollar. Hoy en día sabemos qué podemos hacer para mejorar los resultados de un equipo, sabemos qué tipo de relaciones tenemos que establecer entre sus miembros, cómo afectan los distintos perfiles individuales a los resultados del conjunto, de qué manera corregir conductas inadecuadas con el menor coste emocional posible, podemos potenciar el talento de los demás... Lamentablemente este conjunto de conocimientos parece que no es prioritario en los planes de desarrollo de la mayoría de las organizaciones.

Si analizamos los programas de formación que instauran podemos ver que, aun con buenas intenciones, son insuficientes para capacidad directiva y de liderazgo. Algunas veces porque se limitan a modelos teóricos sin un acercamiento a la práctica efectiva y a la modificación de la conducta, otros porque se centran en transmitir información como si esa fuese la variable más importante.

Cuando una persona no sabe dirigir, porque no se la ha entrenado para ello, suele tener graves dificultades para conseguir que su equipo logre los resultados que tiene asignados de forma eficiente. La atmósfera suele enrarecerse con comentarios a la sombra acerca de la incapacidad del directivo, el coste emocional se dispara, el resentimiento está muy presente y al final todos salen perdiendo.

El ejemplo que compartía mi amigo ilustraba a la perfección este caso: "Os voy a tratar como carne... porque no se hacerlo de otra manera, porque a mi me trataron así, porque no conozco una forma alternativa... De esta manera pongo en evidencia mi falta de preparación para ejercer como directivo y encima no me doy cuenta porque me creo el más duro representante"... Como si la dureza y la agresividad ayudaran a que los demás desarrollaran su talento.

En fin, se trata de una gran asignatura pendiente en nuestra sociedad.

Si tienes responsabilidades directivas te recomiendo que estudies el trabajo de Ferdinand F. Fournies recogido en su excelente libro "Coaching for improved work performance".

vC

domingo, 19 de octubre de 2008

Carácter directivo

Hace unos días tuve el privilegio de asistir a una charla que dio Eduard Abelló sobre Psicoestética, en la que, entre otros temas, se analizó el origen de la crisis que nos afecta.

La Psicoestética, definida por su autor, Carles M. Espinalt, como la ciencia que estudia al hombre a través de los artificios que necesita para sobrevivir y afirmarse, es en si misma un cambio de mentalidad.

Poder escuchar la fuerza con la que, el máximo exponente de esta disciplina hoy en día, comparte su saber, es a la vez tonificante y estimulador.

"Algunas personas dicen que la crisis se originó en el sector de la construcción", decía Eduard, "otras opinan que fueron las hipotecas subprime, otras piensan que son los especuladores los que están detrás... pero en el fondo, más que una crisis financiera lo que tenemos es una crisis directiva, cuyas consecuencias son mucho más terribles y preocupantes".

Que concepto más atinado,... la falta de carácter directivo es la peor de las situaciones, con un impacto que va mucho más allá de la mera crisis financiera: falta de capacidad para hacer frente a las dificultades del medio, incapacidad para gestionarse a sí mismo, para tomar decisiones, para moverse, para dirigir la propia vida.

Piensa en las personas de tu entorno,... y reflexiona sobre su carácter directivo. Cuando se enfrentan a una situación complicada ¿actúan? ¿se mueven decididamente hacia adelante? ¿o más bien se quedan bloqueadas pensando en que las cosas deberían ser de otra forma?

¿Cómo afrontaríamos una crisis financiera si las personas tuviésemos desarrollada la capacidad de motivar y prevenir, y fuésemos capaces de dirigirnos a nosotros mismos? Afortunadamente algunas personas sí han desarrollado esta capacidad, lamentablemente son la minoría.

Comentaba Eduard que el 80% de las personas que se dedican a la dirección son personas acomplejadas que lo hacen como un medio para compensar ese complejo a través de la dominación.

Ojalá sean cada vez más las personas que se pongan de pie y tomen sus propias decisiones, que se doten de conocimiento necesario y no cesen hasta conseguir lo que desean.