domingo, 19 de octubre de 2008

Carácter directivo

Hace unos días tuve el privilegio de asistir a una charla que dio Eduard Abelló sobre Psicoestética, en la que, entre otros temas, se analizó el origen de la crisis que nos afecta.

La Psicoestética, definida por su autor, Carles M. Espinalt, como la ciencia que estudia al hombre a través de los artificios que necesita para sobrevivir y afirmarse, es en si misma un cambio de mentalidad.

Poder escuchar la fuerza con la que, el máximo exponente de esta disciplina hoy en día, comparte su saber, es a la vez tonificante y estimulador.

"Algunas personas dicen que la crisis se originó en el sector de la construcción", decía Eduard, "otras opinan que fueron las hipotecas subprime, otras piensan que son los especuladores los que están detrás... pero en el fondo, más que una crisis financiera lo que tenemos es una crisis directiva, cuyas consecuencias son mucho más terribles y preocupantes".

Que concepto más atinado,... la falta de carácter directivo es la peor de las situaciones, con un impacto que va mucho más allá de la mera crisis financiera: falta de capacidad para hacer frente a las dificultades del medio, incapacidad para gestionarse a sí mismo, para tomar decisiones, para moverse, para dirigir la propia vida.

Piensa en las personas de tu entorno,... y reflexiona sobre su carácter directivo. Cuando se enfrentan a una situación complicada ¿actúan? ¿se mueven decididamente hacia adelante? ¿o más bien se quedan bloqueadas pensando en que las cosas deberían ser de otra forma?

¿Cómo afrontaríamos una crisis financiera si las personas tuviésemos desarrollada la capacidad de motivar y prevenir, y fuésemos capaces de dirigirnos a nosotros mismos? Afortunadamente algunas personas sí han desarrollado esta capacidad, lamentablemente son la minoría.

Comentaba Eduard que el 80% de las personas que se dedican a la dirección son personas acomplejadas que lo hacen como un medio para compensar ese complejo a través de la dominación.

Ojalá sean cada vez más las personas que se pongan de pie y tomen sus propias decisiones, que se doten de conocimiento necesario y no cesen hasta conseguir lo que desean.

3 comentarios:

David Hidalgo dijo...

interesante esta materia nunca la había escuchado...

será bueno estar atenta a ella.

creo que sus comentarios son muy acertados,el del señor de la conferencia.

monkiki73 dijo...

Observando a los directivos con los que he trabajado, veo que la mayoría sí actúan, no les queda más remedio…quizás no veo tanto problema en la capacidad de tomar decisiones como el TOMARLAS BIEN.

¡¿El 80% de los directivos son acomplejados que buscan refugio en el cargo?!:-o.
¿Y no pueden ser personas con aspiraciones en la vida? Gente que ha querido aprovechar la oportunidad de estudiar y se han buscado un puesto acorde con su preparación?

A mí este tipo de reflexiones me hacen pensar que soy un ser simplón

Oscar Prieto dijo...

Hola a todos:

Quería dejar un par de comentarios personales al respecto.

En mi opinión la calidad (humana, personal, profesional) de tu inmediato superior en cualquier trabajo, es determinante. Puedes trabajar en una empresa que el D.G. sea un patan, y un soberbio, pero si tu superior inmediato es una persona comprensible, lista, y con recursos te sentiras a gusto en ese trabajo.

Yo he dejados tres trabajos en mi vida por creer que mi inmediato superior es un patan, dos los deje en menos de dos meses, y el tercero tardé tres años en verlo, ya que profesionalmente si es un gran profesional, pero personalmente, cuando las cosas se volvieron negras, se encargó de tirar balones fuera y hacer que despidiera a la persona que no tenía culpa de los errores.

Existe un modelo de "jefe" (como odio esa palabra, y normalmente ellos tambien), que en mi opinión, son el modelo a imitar, me refiero a la persona que saca la cara por tí incluso jugandose tu puesto; que nunca "exige" nada, se limita a pedirlo; intenta dar explicaciones del porqué de las decisiones (el tiene todos los puntos de vista, tu solo el de tu area); intenta hacer equipo reuniendo en ocasiones a toda la empresa, desde el mas alto directivo a la recepcionista para explicarles algunos comos y porques.

Tengo la suerte de estar cerca de una de esas personas, y tengo muy claro que mientras pueda seguir a su lado, aprendiendo cada día como tratar a las personas, me sentiré una persona afortunada.

Saludos.