
Para salir de la Zona Roja, teniendo en cuenta que el dinero cada día vale menos, y que algunas personas cuentan con ingresos mínimos, ¿qué opciones tenemos?
El concepto es básico y sencillo, que no fácil. Entramos en la Zona Roja por gastar más de lo que ingresamos y eso nos deja tres caminos para salir de ahí:
- Disminuir nuestros gastos hasta equilibrar el balance. Maniobra intuitiva que suele permitir contener el desastre, pero que es difícil de sostener. Muchas familias ya han hecho todo lo posible para reducir sus gastos y ese esfuerzo no les basta para cambiar su situación. Además esta estrategia lleva asociada una respuesta negativa de escasez.
- Aumentar ingresos. Es una parte de la equación que no tiene límite. Uno puede llegar a doblar, a tripilicar o a multiplicar por diez o por cien sus ingresos. Pero claro, la mayoría de las familias ya lo han intentado. Algunas lo han conseguido y otras no. Luego volveremos sobre este punto.
- Las dos cosas a la vez. Disminuyo los gastos y simultáneamente aumento los ingresos. De esta manera consigo llegar antes al punto de equilibrio y entrar en a Zona Verde.
Esta es la visión de conjunto. Tanto en las estrategias de disminución del gasto, como en las de aumento de los ingresos, hay muchas opciones disponibles. Algunas son de sentido común y fáciles de descubrir y aplicar, y otras requieren una forma de pensar creativa. Todas requieren un nivel de compromiso alto.
Por ejemplo, la mayoría de familias puede encontrar partidas como seguros o tarifas telefónicas más baratas si hace el ejercicio de ir de rebajas, o puede intentar renegociar sus préstamos, si se prepara para ello.
Si radiografiamos el gasto de una familia a lo largo de dos semanas quizás encontremos partidas pequeñas pero frecuentes, que aportan poca satisfacción a largo plazo pero que están mermando la economía. Partidas tales como la compra de chuches, revistas, periódicos, cafés, loterías, etc...
Sobre la capacidad de incrementar los ingresos, el cielo es el límite. El punto de partida es que uno ingresa en función del valor aportado. Que el valor aportado es un juicio que, como tal, depende del observador que lo emite. Es conveniente hacer dos cosas:
- Identificar qué valor podemos aportar.
- Asegurarnos de que este valor sea percibido por el observador adecuado.
Si uno quiere limitarse a aportar el mismo valor que ha estado aportando hasta ahora, al mismo observador, difícilmente ingresará una cantidad superior de dinero.
En general podemos seguir en la misma caja en la que solemos estar: pensando en hacer el mismo tipo de trabajo mal remunerado, para la misma empresa (el observador), que nos seguirá pagando poco.
O salir de la caja y hacer tres cosas:
- Ofrecer lo que uno hace a otro observador (otra empresa, otro mercado, otro país...)
- Aprender a hacer algo nuevo (una nueva actividad, un nuevo trabajo, un nuevo sector, un nuevo horario...)
- Descubrir un observador específico, aprender qué es lo que valora y encontrar la manera de aportar eso.
También podemos justificar nuestra falta de acción diciendo que es muy complicado, que uno no vale para eso, que no se tiene el conocimiento necesario, que no hace falta intentarlo porqué, total, no se va a conseguir. Y otra estrategia parecida muy interesante que es la de reclamar: podemos dedicar nuestro tiempo a pedir al gobierno, o a alguna empresa genérica, o a la vida en conjunto, el trabajo que creemos merecer. Lamentablemente estas maniobras de queja no suelen ir acompañadas de resultados.
Si no salimos de la Zona Roja no tiene sentido que hagamos nada más. Ese es el paso número uno. Primero reequilibrar el balance, luego invertir el excedente.
Si tu economía doméstica está desequilibrada y no tienes un plan de acción capaz de sacarte de ahí ¿qué estás haciendo? ¿A caso confías en que "alguien" te saque? Desde mi punto de vista es fundamental asumir la propia responsabilidad y hacer lo que está en nuestra mano para cambiar nuestros resultados.
Si además la suerte nos acompaña mejor que mejor, pero que nos sorprenda ocupados.
Si somos capaces de trazar un plan de acción capaz, pero no logramos aplicarlo, quizás nos falte la motivación. En ese caso es muy útil pensar en las razones que tenemos para querer cambiar nuestra situación. Si no tenemos un "para qué" suficiente importante no haremos el esfuerzo necesario.
Si tienes un plan capaz y lo aplicas tenazmente lograrás nuevos resultados.
En ese punto tendrás la posibilidad de
ahorrar algo. El ahorro es fundamental para el siguiente paso que será
eliminar Pasivos y
acumular Activos.
Para ahorrar tenemos que pagarnos a nosotros
antes de pagar a los demás. Mi recomendación es que separes automáticamente el 10% de todos los ingresos que tengas (una vez estés fuera de la Zona Roja).
Los
Pasivos son las obligaciones de
pago que tienes con terceras partes. Te conviene tener a mano una relación de qué deudas tienes y del tipo de interés que pagas por el dinero que te han prestado. Si es un tipo de interés elevado (por encima del 12%) es conveniente que te deshagas lo antes posible de esas deudas. Para ello tienes que ir
amortizando los préstamos con lo que vayas ahorrando.
Cuando te hayas librado de tus Pasivos de
alto tipo de interés, si sigues ahorrando de forma disciplinada, podrás centrarte en acumular Activos.
Los
Activos son aquellas inversiones que
ponen dinero en tu bolsillo: por ejemplo si soy propietario de las acciones de una empresa que paga dividendos, esos dividendos entrarán en mi contabilidad como un ingreso; si tengo una plaza de aparcamiento por la que pago una letra de 40€ y que puedo alquilar por 70€, los 30€ de diferencia entrarán en mi contabilidad como un ingreso. Esas acciones y esa plaza de aparcamiento serán dos Activos.
¿Cómo hacer que tus ahorros trabajen? Dado que cualquier inversión conlleva cierto nivel de riesgo, y que queremos que el dinero se multiplique y no se divida, necesitamos
conocimiento especilizado para gestionar dicho riesgo. A tu disposición encontrarás mucha información para trazar un plan de inversión conservador. Aprende dedicando algo de tiempo a esa área.
Si sales de la Zona Roja, ahorras de forma sistemática y eliminas los Pasivos de alto tipo de interés, y comienzas a acumular Activos que pongan dinero en tu contabilidad, con el paso del tiempo conseguirás un nivel de ingresos fruto de tus inversiones que complementará los ingresos de tu trabajo. Eso te permitirá no tener que dedicar tanto
tiempo a trabajar para genera el mismo tipo de ingresos.
Cuando seas capaz de lograr que lo que te paguen tus inversiones sea igual a la totalidad de los gastos que necesitas para mantener tu estilo de vida, habrás alcanzado la "libertad financiera", es decir, habrás llegado al punto en el que podrías vivir de tus inversiones sin tener que cambiar tiempo por dinero.
Este es el esquema general. Hay mucho que hablar de cada uno de los puntos, pero considero importante que la foto de conjunto esté clara. De esta manera puedes identificar en qué situación estás y qué siguiente paso lógico deberías dar.
Cuando sepas eso podrás centrar tu esfuezo en prepararte para dar ese siguiente paso.
Un fuerte abrazo,
vC
P.S. Dedicado a Pilar que con su
comentario originó la entrada.