Algunas personas son capaces de desempeñarse a un nivel muy alto en sus actividades, ya sean jugadores de ajedrez, pianistas, gimnastas, nadadores, o traders... Otros en cambio no consiguen alcanzar la excelencia por más que se esfuercen.
¿A qué se debe? ¿Tiene que ver con sus genes? ¿Tiene que ver con un don natural? Las últimas investigaciones en el campo de la psicología del desempeño niegan que se trate del IQ que tenga uno, ni de sus genes. Esos no son los factores esenciales.
La diferencia la marca el deseo tremendo de sobresalir en algo y la práctica adecuada a ese deseo. Pero no un tipo cualquiera de práctica sin más bien lo que se viene a llamar "practica profunda" y que está caracterizada por la intención.
Daniel Levitin propone que se necesitan unas 10.000 horas para desarrollar la maestría en cualquier campo, lo que equivale a unos diez años aproximadamente. Así lo recoge el libro de Malcom Gladwell "Fueras de serie".
Hay otro libro muy interesante también sobre este tema, que se llama "Bounce: Mozart, Federer, Picasso, Beckham, and the Science of Success" y está escrito por Matthey Syed, un jugador británico de pin-pon. En él se explica una anécdota sobre dos grupos de atletas: uno a nivel olímpico y otro a nivel casi olímpico.
Eran patinadores sobre hielo y el estudio intentaba encontrar la diferencia entre el rendimiento de ambos grupos. ¿Cómo es que unos podían participar a nivel olímpico y los otros no? ¿A qué se debía que unos consiguieran ese altísimo nivel de desempeño mientras que los demás se quedaban a las puertas?
Podíamos pensar que se trataba de los entrenadores, pero los entrenadores eran los mismos, tampoco había diferencias entre genero ni edad, tampoco sus familias de origen explicaban la diferencia, los barrios en los que vivían o sus entornos socio-económicos, ni tan siquiera el tiempo de entrenamiento ya que ambos grupos dedicaban las mismas horas... luego ¿cuál era la diferencia? ¿qué era lo que estaba permitiendo a un grupo competir a nivel olímpico y al otro no?
Es una pregunta muy interesante porque parece tentador atribuir el logro a una genética superior. Podríamos pensar que de alguna manera los miembros de un grupo disponían de cierta ventaja innata que explicaba la diferencia... pero eso no es cierto.
Lo puede ser a cierto nivel: un jugador de basket que tenga unas determinadas medidas físicas, y una determinada composición corporal estará en mejor disposición que una persona con un físico que no acompañe, pero estamos hablando de dos grupos de atletas muy parecidos, dos grupos que tienen físicos muy iguales, que entrenan con los mismos entrenadores, durante el mismo tiempo, y a pesar de ello, un grupo sobresale y consigue la excelencia y el otro no...
El estudio señala que la diferencia está en la actitud durante el entrenamiento. Las personas que logran sobresalir a estos niveles practican con la mente puesta en el propósito, no se limitan a cumplir determinadas ordenes, ni a seguir un plan de entrenamiento, sino que ponen la mente en lo que hacen de manera que todos los entrenamientos les mueven hacia adelante.
Es fácil comprender que no se trata de la cantidad de horas que uno haga algo. La gente que tiene carnet de conducir desde hace tiempo no puede competir a nivel profesional en una carrera... No se trata de estar 20 años conduciendo, eso no es suficiente por si mismo. En cambio una persona que haya dedicado menos tiempo pero cuya mente haya estado implicada en cada uno de los entrenamientos, un persona que haya adoptado una actitud de superación y progreso, desarrollará la competencia mucho antes y a un nivel superior.
Por este motivo es tan importante que, sea lo que sea que quieras aprender, cuando practiques pongas la mente y el corazón en lo que haces. Que sigas un programa de entrenamiento no es suficiente si no pones la intención en lo que haces. No es solamente que hagas tus sesiones, es necesario que cada una de ellas cuente, y eso depende de ti, de tu decisión.
Da igual si eres bailarín, si compites en MMA, si lo tuyo es el break dance, el trading, o la escalada, para alcanzar la excelencia tienes que practicar con intención.
Un saludo,
vC
