lunes, 26 de julio de 2010

Un paso tras otro


Quizás es la sociedad en la que vivimos, su ritmo acelerado, sus prisas,... la que nos hace ser personas anhelantes, deseosas, e impacientes. Está extendido el ser exigente, el pedir las cosas para ayer, ya, ahora,... Vivimos en la cultura del mando a distancia y si se estropea parece que el esfuerzo que reclama es desmedido...

¿Por qué tenemos tanta prisa? ¿por qué suele costarnos respetar el ciclo natural de las cosas? y lo más importante ¿dónde reside la prisa?

Sinceramente no puedo responder a estas preguntas... no se porqué vivimos apresurados, pero si se que cuando éramos niños jugábamos y dejábamos que el tiempo pasase sin más... ahora eso suele complicado y es habitual que uno sienta que pierde el tiempo si tiene que esperar para que le atiendan en un comercio... Quizás a medida que tomamos conciencia de nuestra finitud, a medida que tenemos más presente el paso del tiempo, nos hacemos correr para sacar el máximo partido a lo que nos resta de existencia... pero si fuese así ¿para qué querría alguien correr y luego sentarse a ver la tele?

Por otro lado la prisa no está ahí afuera, sino entre nuestras orejas. La prisa es nuestra, somos nosotros los que la generamos, los que la exigimos...

Este fin de semana estuve paseando por Barcelona durante más de cinco horas, y me di cuenta de que, paso a paso, a un ritmo lento, sosegado, comedido, avanzaba igualmente... El precio de correr, de apresurarse, de ir con prisas, suele pagarse con la moneda de la falta de presencia. Es difícil estar donde uno está y disfrutar de la forma como el mundo se está expresando en este momento si ponemos el foco de atención obsesivamente en la meta.

¿Cómo vas a prestar atención al color de las hojas de los árboles, a las formas de las nubes, o a la sonrisa de la gente, si andas pensando en tu destino?

Si tienes un objetivo que es importante para ti, y no estás prestándole mucha atención últimamente, piensa que, por poco que hagas, estarás más cerca de la meta. Algunas personas se bloquean ante sus proyectos por anticipar todo el esfuerzo que les queda pendiente por realizar... Es como si la carga que imaginan les desbordase... Otras personas tienen éxito en sus proyectos porqué no se auto-sabotean y dan un paso tras otro, con la firmeza de saber que, por más alejada que parezca la meta, con pequeñas acciones se avanza infinitamente más que soñando.

vC

8 comentarios:

elena delucca dijo...

Tan cierto como el estado del no-tiempo...permanecer sin alterarse, permanecer observando, aceptando, respetando y amando...
Me alegro de que andaras 5 horas, Vicens. Seguramente, "meditastes" a gusto...
Salu2.

Daniel dijo...

Como siempre, magníficos tus posts.

Tienes mucha razón en lo que dices. Yo me sé la teoría pero la práctica no siempre me funciona. Intento llevar una vida relajada pero por mi forma de ser rápidamente me acelero.

Ahora estoy indagando en el Budismo que parece ser me puede ayudar a ralentizar un poco mi vida e intentar sacarle el máximo jugo.

Un saludo y ánimo con tu blog.

Posdata: sería bueno que pusieras una suscripción por mail para que tus artículos nos llegaran al correo electrónico. Dale caña al blog ;-)

fjmartinez_2 dijo...

Me ha gustado mucho la frase:

"El precio de correr, de apresurarse, de ir con prisas, suele pagarse con la moneda de la falta de presencia".

¡¡Enhorabuena!!

Saludos
Francisco

kiki dijo...

Leyéndote me he acordado del episodio del "Principito" con el guardaagujas.
"Sólo los niños saben lo que buscan-dijo el Principito- pierden tiempo por una muñeca de trapo y la muñeca se transforma en algo muy importante, y si se les quita la muñeca, lloran...-Tienen suerte- dijo el guardaagujas".
Así termina.

Marga dijo...

i al paso del silencio, me acordaré de tus palabras...
Salut!
Margarida

Ana Belén Bretón dijo...

Cuando una persona lee un texto y se ve identificada y se da cuenta que está leyendo una realidad pero que nunca se ha parado a pensar, no deja de ser sorprendente.
Vamos por la vida pensando en la meta, no usamos los 5 sentidos para observar lo que nos rodea y perdemos la oportunidad de aprender/disfrutar.
La meta es más fructifera y estará mas cerca si caminamos por la vida más despacio....Muy interesante, al menos para mi Vc

sumando-dias dijo...

Tienes mucha razón, y es que no nos paramos ni un solo instante, solo queremos ser productivos, y tener más, y seguir haciendo cosas para alcanzar aquello tan grande que queremos, y que sin embargo, no nos damos cuenta de que dejamos pasar las cosas más importantes.




"Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar."

aporlameta dijo...

Es fascinante pararse y observar; ya sea la naturaleza, los gestos y acciones de la gente..esas cosas q ves todos los días y que nunca has visto como si lo viera un turista..

del silencio se aprende, se escucha, se siente.."explotemos" nuestros 5 sentidos q

vamos dia a dia como orrecaminos" !!