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viernes, 30 de noviembre de 2012
¿Cómo de pequeño es pequeño?
Escuchamos hablar de la Nanotecnología, que si estará presente en los ordenadores del futuro, que si la medicina y la ingeniería la utilizarán de forma habitual el día de mañana, pero ¿qué significa exactamente que algo sea "nano"?
He aquí una corta animación que permite hacerse una idea de este concepto:
Vía meneame.net
miércoles, 26 de noviembre de 2008
No hay que perder la perspectiva

Creo que necesitamos tomar distancia de nuestros problemas más a menudo.
Estoy en pleno rodaje de la tercera temporada de Ajuste de Cuentas, y una vez más, la realidad supera la ficción: hay gente que está muy mal, en muchos casos por el entorno de crisis que estamos viviendo, y en otros muchos desde tiempo atrás y por motivos muy arraigados a su forma de pensar y de hacer.
De todas formas tb es cierto que la escala de lo que es terrible tiene muchos escalones y varía en función de cada individuo y de su historia personal.
Por ejemplo, para un matrimonio con dos hijos, el hecho de ver su vivienda amenazada por una orden de embargo es un golpe muy duro... Tb lo es para alguien que no puede reflotar su negocio y que ve como todos sus ahorros se los lleva el viento... O para una familia que de repente no encuentra la forma de hacer frente a los intereses de los créditos que ha contraído.
En esencia, cada cual tiene su propia realidad, y desde el punto de vista del que lo vive, del que formula que una situación es un problema, esa realidad puede llegar a ser terrible.
Pero contextualicemos un poco sin ánimo de querer quitar importancia a lo que puedes estar viviendo... Imaginemos que conoces a alguien que tiene alguno de los problemas que he comentado... y que habla con un subsajariano que ha llegado este año en un transporte ilegal a la península,... y se cuentan sus experiencias y sus preocupaciones.
Nosotros somos, en última instancia, los que etiquetamos aquello que creemos vivir como un problema, luego desde el momento en que le ponemos esa etiqueta y lo confinamos en esa familia lo tratamos de cierta manera específica, y claro, para alguien que ve amenazada su comodidad eso puede ser muy relevante... pero ¿con qué lo está comparando?
Mis abuelos, los cuatro, fueron inmigrantes que tuvieron que abandonar su lugar de nacimiento, sus familias y sus amistades... que viajaron a una tierra en la que no conocía a nadie y donde hablaban un idioma diferente,... Las pasaron moradas, vivieron una guerra, pasaron hambre, sufrieron la represión política de la posguerra y tuvieron muchas dudas sobre su futuro,... Y, a pesar de todo, lograron sacar a sus familias adelante, compartieron experiencias muy bonitas y vivieron momentos muy felices.
Ahora estamos pasando por un momento muy delicado, y muchas familias sufren la resaca de un ciclo expansivo... No nos gusta que nos saquen de nuestra zona de cómoda, nos molestamos cuando tenemos que reajustarnos a las nuevas circunstancias,... y muchas personas que viven con miedo y temor lo que está por llegar.
Pero la mayoría de nosotros, en su peor pesadilla, estaría mejor que la mayoría de nuestros abuelos...
Repito, no digo esto pq piense que lo que vivimos carece de importancia. A cada cual le aprieta el zapato donde le aprieta y eso es lo más real para él... pero levantar un poco la vista y tomar perspectiva ayuda a contextualizar nuestras experiencias.
En el barrio en el que vivo, en Sabadell, hay un bar en el que trabaja un camarero muy eficiente. Siempre tienen una palabra amable y una sonrisa en la boca. Nunca le he oído quejarse ni poner mala cara. Los que tenéis experiencia en el sector hostelería sabéis lo que cuesta encontrar profesionales cualificados que estén dispuestos a aceptar la dureza de este trabajo, sus horarios, y su sueldo.
Willy, ese es su nombre, es Dominicano. Cobra un sueldo irrisorio en comparación con el valor que aporta. Tiene una esposa y un hijo que le esperan en su país y a los que ve solamente unos pocos días al año: regresa cuando le caducan los papeles y vuelve cuando los renueva.
Estamos en las puertas de lo que puede ser una crisis profunda y larga, y nadie sabe qué está por llegar... pero reflexionemos un momento: ¿Nos duele tener que renunciar a algunos excesos que nos permitíamos y nos quejamos por ello, o realmente tenemos todos los motivos del mundo pq es injusto que nos toque a nosotros pasar por estas cosas?
Habrá de todo y cada uno tendrá su historia, sus motivos y sus miedos.. pero por favor, no perdamos la perspectiva.
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