Acabo de llegar de pasar uno de los fines de semana más interesantes de los últimos meses. He tenido el privilegio de compartir dos días en casa de Eduard Punset, junto con un grupo heterogéneo de pensadores: un coach con un back ground sistémico muy bien integrado, un experto en primates, una bióloga especializada en en moscas, personas centradas en facilitar procesos de integración social, un experto en deporte, un experto en confiabilidad...Algo así como un master intensivo, desestructurado, multifactorial, ecléctico y humanista. Una verdadera gozada.
Hemos hablado de la sincronización de los periodos menstruales, de distintas formas de concebir el tiempo, de los diez elementos que están detrás de una relación de confianza, de pq y cómo las plantas saben que ha llegado el momento de brotar,... Todo esto en un entorno inmejorable: una masía del siglo XII en la que Eduardo encuentra la inspiración para escribir.
Hemos tenido tiempo de charlar, de meditar, de tocar la guitarra, de sentir el calor de una hoguera, de comer "calçots", de filosofar,... y sobre todo, sobre todo de sentir que uno estaba entre personas que estiman el pensamiento crítico tanto como uno mismo.
En un momento dado, Eduardo ha hecho una pregunta a un experto en seguridad y en confiabilidad,... algo del tipo: "¿En quién, de los que estamos aquí presentes, confiarías menos?". La pregunta era buenísima pero la respuesta lo ha sido aun más: "En ti" ha dicho el experto después de tomarse un momento para analizar la situación "en ti Eduardo pq para venir a verte hoy he tenido que invertir mi tiempo dado que yo me he desplazado, así la balanza entre nosotros dos se inclina a favor tuyo... mientras que en mi relación con el resto de invitados es neutra. Tú eres la persona de quién debería fiarme menos". Me ha encantado.