Una de las cosas que me resultaron más curiosas cuando estaba estudiando PNL fue la representación del tiempo. Ahora me resulta evidente pero en ese momento ni se me había ocurrido pensar que las personas imaginamos el tiempo de forma distinta.Piensa en el año en el que estás viviendo, ¿qué ves en tu mente? Algunas personas ven un calendario más o menos parecido a los que cuelgan de las paredes, otros imaginan una serie de acontecimientos esparcidos en una linea que va de izquierda a derecha, o bien desde su espalda hacia adelante traspasando su cuerpo, otros ven el tiempo de forma circular...
Para lo que quiero contarte, no importa tanto cómo te representes tú el tiempo, como el hecho de que de alguna forma puedas imaginar un año completo. Quizás empiece en Enero, como un año natural, o tal vez en Septiembre, como un año escolar.
¿Tienes un año completo en tu imaginación? Espero que si. Ahora pinta de color rojo un bloque de tres meses y medio,... es decir pinta algo más de una cuarta parte de tu año. ¿Lo tienes?
Si has comenzado en Enero pinta ese mes, el de Febrero y el de Marzo... y aún así te quedarás corto. Ese es el tiempo que pasas cada año trabajando para el Estado. Durante ese tiempo eres un funcionario que trabaja para pagar impuestos.¿Duele?
El Estado somos todos, ¿no? Pero claro, a pocos les gusta que el dinero que aportas con tu esfuerzo y del que renuncias cada año (más de una cuarta parte y puede ser mucho, mucho más), se invierta mal, o en cosas de baja prioridad.
Por ejemplo, si he tenido una constructora con la que he ganado mucho dinero (mucho pero mucho, mucho), y luego, por una mala gestión, llevo la empresa a la quiebra, ¿el Estado tiene que venir en mi rescate mientras yo lloro desde la cubierta de mi yate? ¿Es correcto que subvencionemos con el dinero de todos las malas prácticas de otras empresas (bancos incluidos)? Ahí dejo la pregunta.