viernes, 29 de abril de 2011

A ver: ¿cuánto gana usted?

En la Contra de la Vanguardia de ayer, 28 de Abril del 2011, leía una entrevista a Harv Eker a raíz de los seminarios que imparte sobre el dinero.

La entrevista es un ejemplo fantástico en el que se puede ver el condicionamiento del periodista, y sus propias limitaciones y concepciones sobre la riqueza.

Frases como:
  • "El origen de toda fortuna es un crimen", o
  • "Querer ser millonario queda un poco hortera"
  • (El Estado) "redistribuye la riqueza"
  • "Ojala fuera tan sencillo", o
  • "Es mejor conformarse que forrarse"
ponen encima de la mesa algunas de las ideas con las que muchas personas afrontan la gestión de sus finanzas.

Son opiniones y creencias que limitan el marco de actuación y la capacidad para percibir posibilidades. Cuando una persona vive con ellas, y por ser que las creencias afectan a nuestra capacidad de actuar, sus resultados, aquello que uno es capaz de alcanzar, quedan mermados.

Yo sigo escuchando a la zorra que no alcanzaba a las uvas y se empeñaba en decir que eran verdes...

Aquí te dejo la entrevista:

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Si usted fuera tan bueno enseñando a ser millonario, ya lo sería y no estaría aquí dando cursos...

¿Quién le ha dicho que no soy terriblemente rico?

¿...?

Lo soy, pero estoy aquí y no por dinero. ¿Está usted aquí a las once de la noche entrevistándome sólo por el sueldo que le pagan?

...

Es el gran secreto para hacerse millonario: no persiga el dinero, persiga una pasión. El dinero vendrá cuando sea el mejor en ella.

Por ejemplo...

Messi. No juega para ganar dinero, pero es el mejor jugando y gana mucho dinero. Por cierto, aquí sólo consideran legítimo el dinero que ganan los futbolistas. Siempre que vengo a España, me pregunto por qué tienen ustedes tanto miedo a hacerse ricos.

¿Miedo?

Sí, miedo. Les han infundido temor a la riqueza. A ver: ¿cuánto gana usted?

Me pone en un aprieto...

¿Lo ve? En América es un tema de conversación superficial, como aquí el fútbol: usted le explica su sueldo a cualquier vecino...

Aquí le verías verde de envidia o –peor todavía– muerto de risa.

Ustedes no hablan del dinero que ganan, porque les avergüenza el dinero, cuando debería ser algo natural, sin complejos.

Pero tenemos muchos tacaños.

Nadie se hace rico ahorrando, sino invirtiendo, arriesgando, dando. Además, quien es tacaño con el dinero, lo es con todo: con la amistad y el amor. ¡Huya de los rácanos!

El origen de toda fortuna es un crimen.

Falso: ninguna fortuna puede mantenerse sólo con medios ilegítimos.

Si quiere le doy una lista...

Tal vez haya corruptos, pero yo no trabajo para ellos. La inmensa mayoría de los millonarios que conozco se han esforzado muchísimo, pero ¿sabe por qué les inculcan aquí a ustedes miedo a hacerse millonarios?

La Iglesia hizo de la pobreza un ideal...

Yo le diré por qué: ¡porque es el modo de mantenerlos siempre sometidos!

...Inalcanzable para sus jerarquías.

Aquí sólo las familias ricas, la aristocracia y la Iglesia podían ser millonarios. Y hoy mentalmente esa barrera persiste. Si usted ha heredado, queda bien tener dinero, pero si usted sube desde abajo con talento y esfuerzo, entonces todos le tacharán de avaricioso...

¿No pasa en América?

Allí se nota que somos un pueblo joven que huimos de Europa precisamente para liberarnos de la nobleza, la Iglesia y los que mandaban y castigaban al que intentaba ser como ellos. Ustedes aún tienen el reflejo de sumisión y miedo a los que más tienen. Aún sufren un temor feudal a ser más que ellos.

No toda Europa es igual.

Cierto: en Holanda noto menos ese miedo.

Es el espíritu del protestantismo.

Pero lo importante es que para llegar a ser millonario, para empezar, debe quitarse de encima ese peso de la historia.

Querer ser millonario –entre usted y yo– aquí queda un poco hortera.

Los intelectuales europeos miran mal a los emprendedores, pero, en el fondo, sólo es porque ellos son los más sumisos al poder y envidian a quien no se somete. El mayor acto de libertad individual es atreverse a querer ser millonario. ¡Y proclamarlo!

El núcleo de la vulgata marxista es la noción de plusvalía...

Es la diferencia entre el valor que un empleado crea con su trabajo y lo que le pagan. Si genera un valor de 100 y le pagan 20, el empresario se queda una plusvalía de 80.

Celebro que lo sepa.

¿Y el estado? ¿No hace igual? Se apropia con impuestos del valor de mi trabajo –digamos 100– y me retorna servicios sociales que valen mucho menos... Digamos 20.

Pero los da a todos: redistribuye.

No se puede redistribuir si antes no se ha generado riqueza, y para generarla necesitan ustedes muchos españoles que quieran ser millonarios. Sin complejos.

Con un empleo para todos bastaría...

Sé que tienen un 20 por ciento de paro, pero en gran parte es porque hay demasiados españoles que temen ser millonarios. Reprográmense: ¿por qué le pagan a usted?

...

Por solucionar un problema: hacer una entrevista. Un empresario millonario es alguien que ha logrado solucionar los problemas de mucha gente a cambio de dinero, pero, además, ese empresario al mover su dinero ha redistribuido mucha más riqueza que el estado con todos sus impuestos...

Ojalá fuera tan sencillo...

Lo es. Lo que sucede es que para ser millonario, tiene que elegir serlo con orgullo y voluntariamente, del mismo modo que un niño decide ser pianista, porque si no lo escoge sin reservas, no será capaz de pagar el alto precio en dedicación y esfuerzo que exige llegar a serlo.

Es mejor conformarse que forrarse.

El que se conforma toda su vida y jamás hace más que lo imprescindible, también paga un precio en mediocridad y falta de autoestima. Y es un precio mucho más alto que el que paga el emprendedor.

¿No causa vértigo pensar que el dinero te separará de tus amigos y tus raíces?

Nada hace una vida más miserable que la búsqueda continua de la aprobación ajena. Cuanto más la buscas, menos te la dan, así que concéntrate en obtener tu propia aprobación y la ajena te sobrará.

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Puedes ver el original aquí.

8 comentarios:

Alex García dijo...

Lo leí ayer en el periodico y de verdad que te das cuenta de las sinergias que nos manipulan y las ideas impuestas que van de generación en generación y no tan solo en el lo económico también en lo político, etc...

Javier SP dijo...

Nunca lo había visto desde este punto de vista.... pero creo que tiene toda la razón. Para muestra un botón... el periodista de la entrevista!!!.

Ya me decía mi padre desde bien pequeño, ¡¡¡ sé lo que quieras... pero sé el mejor!!

P.D.: Para mí, mi padre fué un grandísimo emprendedor.

Robin CLND dijo...

A mí siempre me han dicho que hay que ser funcionario a cualquier precio... y lo malo es que quiero ser millonario y no sé por donde empezar, ni qué hacer ni cómo hacerlo. Intenté invertir en bolsa pero sólo gano al año 83 euros en dividendos. A este paso, puede que en 500 años haya ganado algo jajajaja. Tiene razón, el peso de la mala educación y de la iglesia es una losa muy difícil de superar, hay muchs españoles que queremos y no podemos, no sé que hacer, repito, no lo sé. Porque pienso que estudiando la carrera de empresariales no solucionaré el problema ni me haré rico así...

CIMJ18 dijo...

Ciertamente al Sr. Eker no le falta razón en muchos de sus comentarios y sus reflexiones son interesantes. Sin embargo, mi permanente espíritu crítico que utilizo a modo de filtro o coraza, me hace intuir cierta prepotencia y aires de superioridad en torno a la capacidad del pueblo americano de generar millorarios. Los que lo consiguen a base de emprender son un ejemplo fantástico, y esas personas merecen un reconocimiento. Pero hacer por ello alarde del "ejemplo americano", en genérico,y despreciar en cierta manera al viejo continente, me parece cuanto menos, atrevido. Y lo digo porque exactamente ese mismo sistema genera otro tipo de millonarios, cuyo origen no tiene nada por lo que orgullecerse, más bien todo lo contrario. Yo le hubiera preguntado a este señor si ha visto el documental "Inside Job" y cuál es su opinión de algunos de los millonarios que genera el sistema americano. Por cierto, Vicens, me encantaría que dedicaras alguna entrada a este documental y saber tu opinión, que tan valiosa a mi me resulta.
Un saludo.
Jesús IC

pilar dijo...

No se si Harv Eker no entendió o quiso desenfocar la última pregunta del periodista o simplemente dijo lo que quería decir sin importarle la pregunta.
Según yo la entiendo coincido en que el dinero (más bien el concepto o el valor que cada uno le da en su vida) es capaz de romper relaciones y familias. Definitivamente creo que en cuestiones financieras es más que necesario un cambio de creencias / opiniones / ideas no solo para aquellos que se ven limitados por ellas sino para los que no encuentran límites y desean enriquecerse a cualquier precio.

Itziar Crespo dijo...

Un cosa está clara, aspirar a ser rico tiene que ser cosa tuya sin fijarse en lo que piensen o dejen de pensar los demás.
¿Que opinan que eres un trepa? pues vale, pero un trepa rico al que seguramente no conoces y por eso le llamas trepa... si ellos prefieren entretenerse con eso allá ellos, eso no me produce beneficios, de momento, jejeje

Giulia Fernandez Avagliano dijo...

ay la cultura judío-cristiana...
lo cierto es que somos una generación frontera, espero que nuestros esfuerzos por liberarnos del peso de la historia sirvan de algo a nuestros hijos.

Manel dijo...

Hola,

Permitidme que opine sobre el comentario de CIMJ18 y desde el más grande respeto hacia tu opinión, pero creo que opinas así del "ejemplo americano" o cultura americana porque precisamente has crecido con las creencias de nuestra cultura (padres, familia, escuela, gobierno...) que nos han inculcado lo malo que es el dinero y el querer ser millonario con ideas como "El dinero es malo" o "Pobres pero honrados" etc.. En cambio en américa, quizás más concretamente en Estados Unidos su cultura es la de alabar a quien fracasa pero no cesa en su intento de ser millonario y emprendedor.
Animo a todo el mundo a leerse el libro de T.Hav. Eker que habla de eso mismo "Los secretos de la mente millonaria".

Saludos.
Manel.