domingo, 26 de junio de 2011

Regresar al paraíso

He pasado el San Juan en Formentera. Últimamente se me está viendo mucho por esta bonita isla, y es que, desde que mi amigo Jordi me dio una lección de congruencia dejándolo todo y emprendiendo una nueva vida en ese marco incomparable, la idea de acercarme a un entorno más natural está cogiendo cada día más fuerza.

En los últimos años he ido eligiendo opciones que me han llevado a poder trabajar en cualquier parte del mundo y ahora estoy considerando seriamente el aprovechar estas posibilidades para deslocalizarme. Formentera es, de lejos, uno de los destinos más interesantes: un entorno natural protegido y fabuloso, una comunidad que también han optado por una vida más lenta e integral, playas paradisíacas, excelente comida ecológica...

Me interesa mucho hablar con personas que han cortado con el condicionamiento social y se han lanzado a perseguir sus sueños. En ese sentido pude charlar estos días con una entrañable pareja que hace ya dos años que dejaron atrás Barcelona para ir a la isla. Les preguntaba cómo tomaron la decisión y me gustó su respuesta. Después de pasar unos días en Ibiza decidieron acercarse a Formentera para saludar a Jordi, a quién también conocían, y al final del día se miraron a los ojos y simplemente decidieron que no iban a regresar a la península. Así de sencillo.

Ni el dinero, ni el trabajo, ni las relaciones han sido un obstáculo suficientemente fuerte como para impedir a estas personas el tener una vida más acorde con sus sueños.

Pienso que algunas personas viajan por el placer de conocer, y que otras lo hacen con la intención de huir. Lamentablemente uno no puede huir de sí mismo y en ese caso, por más que se viaje, se termina duplicando el mismo tipo de problema que se intentaba dejar atrás. Estas personas son parientes cercanos de los que me adelantan por la autopista conduciendo a mil por hora. Parece que ignoran que la velocidad no les permitirá dejar atrás los problemas que viven en sus propias cabezas.

Por otro lado, siendo que la vida es finita, qué menos que hacer lo que esté en la mano de uno para tener el tipo de experiencia que desea ¿verdad?.

vC

10 comentarios:

>Kiks dijo...

Interesante... No conoces Menorca ¿?

Milagros dijo...

Enhorabuena Vicenç, me alegro que hayas llegado a esas conclusiones. No conozco Formentera, pero debe ser un embrujo en el buen sentido que producen las islas! ¿Será el mar?. Un abrazo, mili

elena delucca dijo...

Me impulsas a querer cambiar de paisaje...qué ganas de hacerlo!. Estoy en ello...me alegra que puedas compartir estas experiencias tan importantes...te animo a que emprendas el viaje de la satisfacción y de la felicidad, simplemente por la felicidad misma. Un abrazo, Vicens.

Concha Barbero de Dompablo dijo...

Hola, Vicens: aquí te dejo otro ejemplo de recuperación de la libertad rompiendo esquemas:

http://silencioactivo.blogspot.com/2011/01/retorno-los-pueblos.html

Oriol dijo...

Me veo muy identificado con lo que escribes Vicens. Mi mujer y yo estamos pensando en hacer un largo viaje sin plan, vender la mayoria de cosas que tenemos aqui y salir. Tanto lo estamos pensando, que hemos conocido por internet a una pareja que hizo algo muy parecido hace un año y esta semana subiremos a Lleida a conocerles y charlar con ellos sobre su experiencia.
Animo con el proceso mental y emocional en el que estas!

Facebook creciendoenlaentrega dijo...

Diez años de mi vida en Barcelona.

Sobrellevados porque los fines de semana me iba a la montaña al pirineo de Lérida.

Son etapas de la vida y a veces uno no puede reconciliarse con la ciudad y el alma pide que la escuchemos para armonizarnos.

Un error haber permitido masificar tanto las ciudades, ya no son ecosistemas sostenibles.

Piensa que no sólo te harás un favor a ti mismo ,sino a toda la humanidad.

Te animo a que apuestes por esa idea que te ronda por la cabeza, pruebalo abiertamente y sin rigideces... a ver si Formentera es tu sitio y te lo estás perdiendo.

Descubrir tu lugar es demasiado importante para no arriesgar. Esto llego para mi a los 31 años.Ya supe *felizmente* que donde vivo es mi lugar.

Animo Vicens.Apuesta por ese sueño y ya nos cuentas ,si te apetece, todo lo que te supuso a nivel evolutivo...

Besos

Itziar Crespo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Itziar Crespo dijo...

Holaaa,
es importante conocer tu lugar en el mundo, puede ser "la gran ciudad" ¿porqué no? cada uno tiene su sitio. El mío es mas complicado que coger una avion a una isla, hay pasar una serie de requisitos de inmigración, pero ya estoy en ello.
Si encuentras tu sitio en el mundo ¡HAZ LO QUE DEBAS Y VETE! Solo tienes una vida ¿porqué no vivirla como realmente quieres?

Francisco Javier dijo...

Hola Vicens:

Si puedes hacerlo y es lo que quieres... adelante!!!

Un saludo,

Fran.

Inma dijo...

Adoro y quiero a esa isla, es mi paraíso en muchos sentidos básicos y muy simples.
Es su belleza natural y lo que ella desprende, sus cortas distancias, la comida, y la cultura isleña ( mucho más sosegada),y más.. es la vida !

La época de frío es muy diferente y se hace muy dura, dispuesto a experimentarla ?

Vengaa !