sábado, 13 de junio de 2009

El español y el japonés

Hay una historia sobre un español y un japonés que van por la selva y se ven sorprendidos por un tigre. Salen corriendo y a los pocos pasos el español le dice a su compañero: "No hace falta que huyamos, no corremos más rápido que el tigre", a lo que el japonés le responde: "Yo no pretendo correr más que el tigre, sino más que tú".

En varios escenarios, esa puede ser la menos mala de las estrategias. Quizás no sea políticamente correcta, pero es lo que me dice la experiencia.

Lo mejor sería que hubiera empleo para todos, pero mientras eso no sea así, más vale que seas más veloz que tus competidores y vayas un paso más lejos. Al fin y al cabo estás compitiendo con los demás.

Sería estupendo que pudieras invertir en el mercado y que todo el mundo ganara... pero mientras eso no sea así, si quieres invertir lo estás haciendo contra otros, así que no es mala idea que seas más bueno que ellos.

Mientras haya recursos limitados y necesidades ilimitadas estaremos compitiendo entre nosotros. Mientras las personas tengan escalas de valores contrapuestas, o incluso ligeramente distintas, lo estaremos haciendo.

Tal vez en algún momento el ser humano cree una revolución que le libere de tener que luchar con otro ser humano... pero hasta que ese momento llegue, si el hambre llama a tu puerta, más te vale que corras más que los demás.

Sí, no es políticamente correcto. Es mucho más bonito ser hipócrita y mirar hacia otro lado... pero es que creo que va a seguir pasando. Me encantaría que todo aquel que quisiera pudiese tener un trabajo, pero mientras sea un recurso escaso, en vez de filosofar sobre las causas, los orígenes, y los culpables, tal vez sea más adecuado correr como el japonés.

22 comentarios:

Función de error dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Función de error dijo...

Lo lamentable de la realidad es que el tigre real no es más que otros seres humanos.

Cierto es que hay escasez, pero no la hay por falta de recursos. Lo hay porque precísamente los recursos no están adecuadamente administrados.

La realidad de porque es así es extremadamente compleja, pero si hubiera que proponer una simplificación yo diría que estamos perdidos entre el egoismo y el inmovilismo.

Si somos inmovilistas, difícilmente podemos cambiar nada. Pero si nos movilizamos, como es razonable comenzamos por nosotros mismos, pero rápidamente caemos en la espiral de una búsqueda de mejora de estatus más allá de la que la sociedad entera puede soportar. Y es que en el mundo hay recursos suficientes para que todos vivamos bien, pero no hay recursos para que satisfagamos unas ansias de mejora que, en realidad, no pueden ser satisfechas por la vía de la mejora material.

Quizás el problema es que el japonés y el español están demasiado preocupados en huir que no se han planteado cooperar para hacer frente al tigre del egoismo humano

Black_ikarus dijo...

Al hilo de este tema, hay algo que yo me pregunto muchas veces, aunque sé que es un escenario difícilmente realizable:

Si dado nuestro sistema social y económico, lo que debemos hacer es "correr más que los demás", ¿qué pasaría si todo el mundo se formara financieramente?

Es decir: ¿acaso el capitalismo no se basa en la ventaja de los ricos sobre los pobres; de los afortunados sobre los desfavorecidos; de los listos sobre los ignorantes; de aprovechar el conformismo y la pereza de la masa?

Entonces, ¿qué pasaría si no hubiera una masa estúpida a la que engañar? ¿Y si no se produjera los movimientos del mercado representados por el huevo de Kostolany?

No sé, sé que esto es casi imposible, pero me lo planteo muchas veces.

Malkovis dijo...

Me gusta la apreciación de "Función de error", si nuestros antepasados no se hubieran organizado para luchar conjuntamente, la raza humana no hubiera sobrevivido en un mundo competitivo, nuestra fuerza no es el número, sino la unión.

Por eso, para los depredadores, es mejor tenernos divididos, aborregados y competitivos, así cuando viene el tigre, si podemos, hacemos tropezar al vecino, para que se entretenga en comerle a él, mientras nosotros corremos, sin pensar que a lo mejor mañana no tenemos a nadie a quien zancadillear y nos va a comer a nosotros.

Si nos uniéramos para hacer frente al tigre, se lo pensaría antes de atacarnos, la vida es muy dura en la selva y nadie quiere salir herido de una pelea, si puede evitarlo.

La realidad nos muestra que la única unión que por el momento funciona es la de uno mismo con su coraje, su energía y su inteligencia para salir adelante por sus propios medios.

Así que, a fin de cuentas, la estrategia del japones estaba bien planteada.

Un saludo.

Función de error dijo...

A pesar de todo, soy optimista y creo que un mundo de todos ganadores es posible, si aprendemos lo suficiente.

Porque la economía es a veces un juego de suma positiva. Los seres humanos somos capaces de crear riqueza donde no la había.
Está bien empezar por uno mismo, por aprender a defender lo suyo, por ser individuo antes de ciudadano.

Pero si nos quedamos en el individuo, en el yo, nos quedamos a medio camino. Existe todo un mundo más allá de nosotros del que formamos parte. Nosotros, como individuos, moriremos. Pero la sociedad en la que vivimos reflejará nuestra relación con ella más allá de nuestra muerte.

Al final se trata de un equilibrio, entre el yo y los demás.
Si se trata de un juego de suma cero, entonces no hay salida. O yo, o los demás. No hay término medio. Pero si es un juego de suma positiva, las posibilidades se expanden.
Puedes hacerte con más riqueza de la que has creado, lo que creará más pobreza que los demás. O puedes dedicar toda la riqueza que crees en dársela a los demás, y ser un santo. O puedes símplemente ser un buen ciudadano, y crear riqueza para tí y los demás simultaneamente.

Un mundo mayoritariamente hecho de buenos ciudadanos... ¿Porque no?
Ahora ya "solo" se trata de entender la economía, de comprender cuando nuestros actos crean riqueza o tan solo la redistribuyen, y tomar la decisión de si simplemente queremos vivir bien o hasta que punto estamos dispuestos a sacrificarnos para crear un mundo mejor para los demás.
Todo tiene un precio, y si ganarse la vida es difícil, ocuparse de lo propio y de lo ajeno es una doble carga.

X dijo...

Lo peor es cuando el tigre eres tú mismo, y no te das cuenta. La inversión no es un juego de suma cero, sino que suma positivo: la economía actual es mucho más productiva que la de hace años, y por tanto hay más riqueza para repartir.

¿Invertir contra otros? ¿Contra quién vas si compras unos cientos de acciones en una empresa que crece y genera beneficios para sus accionistas? El que te vende las acciones se queda con un dinero que seguramente aprovecha para otra cosa, y tú te quedas con los beneficios de tu empresa.

Otra cosa es que confundamos los derivados con la inversión. Los derivados son una inversión de nuestro dinero, pero no invierten en economía real. Son un juego de suma cero (en realidad de suma negativa, debido a las comisiones). Son exactamente iguales a apuestas de uno contra otro pagándole un porcentaje a un intermediario.

Por ejemplo, futuros de petróleo. Voy a "invertir" en un asqueroso líquido negro porque creo que va a subir. Me voy a apalancar bien para maximizar los beneficios, y en cuanto saque un 100% lo vendo todo. Claramente, si engañamos a nuestro "rival" haciéndole creer que el petróleo va a bajar, nuestro beneficio será superior. Eso sí, no puedo llevar el futuro a vencimiento, porque yo no quiero para nada los barriles. Esto es lo mismo que invertir en una mesa de póker, llevando siempre un farol: no quieres descubrir las cartas porque no tienes nada, así que el juego se reduce a engañar al contrario, y a no dejarse engañar por él.

Si realmente eres inversor, sea comprando inmuebles para alquilar y vender, empresas (acciones), deuda... no necesitas ir contra nadie. Le compras la finca a un señor que necesita el dinero para comprarse un barco, y alquilas la finca o construyes en ella. Compras unas acciones porque la empresa va a crecer. Le dejas dinero a alguien (al Estado, a una empresa privada...) a cambio de un interés, y ambas partes contentas.

David dijo...

Equivocado o no, tengo debilidad por la filosofía de vida que divulgas Vicens!!!

Vero Fénix dijo...

da igual que el tigre sean personas o entidades, porque en realidad no importa.

Cómo dice Vicens, preocuparos por ser muy buenos, y no os conforméis con "ser cómo los demás", ni con sacar "un aprobado pelado".

Si se quieren resultados positivos, hay que dejar atrás los pensamientos negativos y el NO PUEDO, NO TENGO TIEMPO, NO SÉ COMO HACERLO.

Puedes, tienes tiempo, y si no sabes cómo se hace, sí sabes que puedes buscar información para encontrar lo que buscas, o a la gente que necesitas que te enseñe, te oriente, o te apoye.

Busca y no te detengas, una vez que hayas tomado una decisión y te comprometas de verdad con ella, las otras excusas no serán suficientes para pararte.

SI NO TE RINDES, NO PUEDES FRACASAR.

un beso desde Madrid, me alegro de estar de vuelta ^^.

Borja Veganzones Cañizares dijo...

Interesante metáfora de la actual situación.

Personalmente considero que esto no se puede considerar No-ético , ya que la gran mayoría de las personas haría esto por su propia supervivencia, y por ende, de su familia y de los seres queridos que la rodean.

Lamento que en estos días tengan que producirse tantas carreras para salvar el pellejo.

Gracias por compartir.

Oscar dijo...

Que buena metáfora Vicens, así es la vida. Este sistema capitalistas esta lleno de leones y gacelas,y si te ha tocado nacer gacela corre mas que tus rivales porque el riesgo de acabar en las madíbulas de los leones es muy alto.

Con crisis o sin crisis el mundo es el mismo para todos y cada día sale el sol.

Anele dijo...

He llegado aquí de casualidad.

No he leido todos los comentarios porque condicionarian demasiado mi respuesta.

Simplicaré mi opinión.
Competir sí, pero sin poner la zancadilla al compañero.
Aunque creo sinceramente que lo propio seria patear al tigre.

Tendemos al egoismo y no a la solidaridad.
Sólo la mostramos cuando el semejante está peor que nosotros. Puro Egocentrismo.

Dos compañeros misma capacidad, mismo tiempo, misma profesionalidad.
¿Le ayudariamos a elevorar un informe?

Saludos.

Anele.

Anele dijo...

Disculpad la falta de ortografia.

Gracias

blackcisne dijo...

los negocios surgen solos... la semana pasada mi cuñada me dio una fotografía antigua para restaurar. Eso me ha dado la idea de escribir un libro sobre como restaurar fotos en Windows y a la vez, he abierto en Internet un negocio de restauración y montaje fotográfico... y todo comenzó por hacer un favor en el cual no ganaba nada... pero es que nunca se sabe por donde puede venir el beneficio cuando damos a cambio de lo que recibimos mayor valor de uso.

Daniel dijo...

Hola Vicens

Triste pero cierto, todos sabemos lo que deberíamos hacer, lo que debería ser el mundo y lo que es peor, cómo deberíamos ser nosotros mismos, sin embargo a la hora de la verdad nos convertimos en algo mucho peor que el tigre de la historia...

Te agradezco esa rudeza que nos quita la hipocresía de un sopapo, hay un juego muy famoso de la Universidad de Harvard que me enseñaron en el máster... en el que son varios grupos, si todos dicen A... todos ganan un punto. Si todos dicen A pero tú dices B, tú ganas 3 puntos y los demás pierden 3 puntos... si al final todos dicen B, todos pierden un punto. Se hacen unas cuantas rondas en las que se negocia y se hacen turnos de votos cerrados, y al final, todos dicen B y ronda tras ronda todos van perdiendo un punto, nadie gana, y por mucho que se negocie... jamás ha salido bien ese ejercicio en la historia desde que se creó a un grupo de personas que no conozcan como funciona.

La realidad es que uno cree que gana, el que tiene más puntos, pero todos pierden siempre.

El único y verdadero cambio es el que puede engendrar el tigre, que se vuelve voluntariamente gacela... y eso no lo hace nadie.

Repito, nadie. Yo incluído...

Y tú?? Sinceramente??

Función de error dijo...

Pues esos casos, David, precísamente son muy interesantes de estudiar.
Te recomiendo que busques información sobre el "equilibro de Nash" donde descubrirás precísamente porque en un dilema del prisionero la tendencia es hacia la pérdida colectiva, resolviéndose mediante negociación o cambio de las reglas, para penalizar al que se salga de la cooperación.

Pilar dijo...
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Pilar dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
$ Miguel $ dijo...

Hola Vicens.
Soy nuevo en el blog, soy un estudiante de 1º Administración y Dirección de empresas y quería agradecerte todos los consejos que nos ofreces a los que aspiramos a manejarnos en este "mundo".

Desde que veo tu programa y el blog, parece ser que la psicología en la toma de decisiones es tan importante como de los conocimientos sobre la economía que poseemos.

Un saludo

Carolus dijo...

Aquí os dejo abrir un e-libro muy útil para que lo miréis, se llama “Manual y espejo de cortesanos”, de C. Martín Pérez.

http://www.personal.able.es/cm.perez/comentarioslibros.html
http://www.personal.able.es/cm.perez/Manual_y_espejo_de_cortesanos.pdf


Simula, disimula, no ofendas a nadie y de todos desconfía: antiguo consejo para un joven Rey Sol que te servirá para desenvolverte y medrar en la Corte en la que todos sobrevivimos. Donde hay un grupo de personas, existirá una lucha por el poder, alguien lo conseguirá y a su sombra crecerán los cortesanos que conspirarán para quitárselo o para agarrarse a una porción de poder dentro de su Corte. Tal vez aún no te hayan contado cómo funciona todo esto. Te guste o no, ya estás metido de lleno en la Corte y es mejor que domines sus reglas. Despierta, otros ya te llevan ventaja. Es hora de medrar.

Saludos

ayuda por favor dijo...

El próximo programa de "Ajuste de Cuentas" debería ser dedicado a la familia PSOE. Los integrantes de esta familia serían:

ZP, despilfarrador de dinero, aumentando el gasto público y los impuestos.

Elena Salgado, la "enchufá"

Pepiño Blanco "el pagafantas"

Los ejpañoles, que nos vamos a hundir en la miseria.

Pilar dijo...

Para ser más competitivo que alguien de verdad (por méritos propios, no por poner la zancadilla a otro en determinado momento) uno tiene que ganárselo. Mejor no hacer trampas porque a nosotros mismos no nos podemos mentir. El problema no suele surgir de la noche a la mañana. Lleva un proceso, normalmente largo, algunos incluso de años. Si cuando pudimos hacer algo, no lo hicimos, ahora no nos queda mas que correr. Competir con los otros sin estar preparados. Tendremos miedo y harémos lo que sea si está en juego nuestra vida. Pero, aunque de esta salgamos, si seguimos como estamos, haciendo lo mismo (sin hacer nada cuando toca), alguna vez acabarán con nosotros.

Heidegger dijo...

"El Príncep" de Machiavelli (Maquiavel) és un dels teus llibres de capçalera suposo. Gran llibre.